La destrucción parcial de las zonas arqueológicas de Wayrayna y Esperanza I, en el centro poblado La Esperanza, con maquinaria pesada para ganar terreno, vuelve a poner en evidencia la situación de vulnerabilidad en la que están los sitios arqueológicos y más aún aquellos donde aún no se han realizado estudios a profundidad.

Si bien bajo responsabilidad del Ministerio de Cultura está la protección del patrimonio cultural, empero desde las Municipalidades se puede asumir un rol más protagónico y además de realizar la zonificación de sus áreas con vestigios arqueológicos invertir en su delimitación y cuidado, apostando a convertirlo en un punto turístico.

Una alianza entre Dirección Desconcentrada de Cultura y Municipalidades puede ayudar mucho a que los centros arqueológicos pasen de la situación de olvido a ser un atractivo turístico.

El departamento de Huánuco está lleno de sitios arqueológicos, la gran mayoría por estudiar a profundidad pero con algunas referencias históricas suficientes para convertirlas en un punto de atracción de la ciudad, el distrito, la provincia y departamento.

El turismo es una industria que va en crecimiento en el país y en Huánuco parece que estamos descuidando el potencial que tenemos para convertirnos en destino turístico del país.