Productores de arroz del vecino departamento de San Martín se encuentran en huelga indefinida protestando por las ventajas tributarias que se otorga a la importación de este cereal en desmedro de los productores nacionales. Y los productores de papa del nuevo distrito de Pillao coordinan con sus pares de la provincia de Pachitea iniciar una jornada de protesta para exigir al Gobierno Regional ayuda para conseguir otros mercados para el tubérculo que está registrando exiguos precios que no cubren su costo de producción.

Son dos claros ejemplos de la mala suerte que acompaña a los productores, de la falta de protección e incentivos al sector agrario en un país agrícola y con autoridades que con frecuencia hablan sobre la “seguridad alimentaria”.

La economía de un país se sustenta en su producción, en lo que sus hombres y mujeres producen, no en lo que se trae del extranjero.

Los países desarrollados (tienen medidas de protección para su agricultura, para sus campesinos, pero en el país los abandonan a su mala suerte. Miramos a Estados Unidos, Alemania… como ejemplos de industria, tecnología, pero no para implementar medidas de protección a la producción local como ellos lo tienen, promueven y defienden.

Si seguimos mirando el extranjero para abastecer nuestros mercados, si seguimos comprando conservas con gusanos de China, arroz del extranjero seguiremos siendo un país subdesarrollado.