Tras la caída del cerco perimétrico de la institución educativa inicial n.º 143 de Las Moras, la directora Belia Bravo se ha visto obligada a adelantar el fin del año académico por el peligro que corren los estudiantes al estar expuestos a la calle y de que su aula también colapse.

El cerco perimétrico de material rústico colapsó la mañana del martes tras la intensa lluvia de la noche anterior. El agua de lluvia del canal de Moras Pampa cayó al colegio y se filtró a las casas aledañas, lo que generó la incomodidad de los vecinos quienes responsabilizaban a la directora injustificadamente. “He solicitado a Defensa Civil descolmatar el canal de Moras Pampa hace meses para evitar esto, pero no mi hicieron caso”, reclamó Bravo.

Actualmente en el jardín estudian 60 alumnos de 3, 4 y 5 años. Mientras la directora atendía al personal de Defensa Civil, UGEL Huánuco y Fiscalía de Prevención del Delito ante la emergencia, un grupo de madres de familia esperaba respuesta a su pedido de vacante para sus niños.

Los alumnos de 3 años tuvieron que ser desalojados de su aula de material rustico porque los cimientos han sido afectados por la humedad pudiendo colapsar en cualquier momento.

Recién la semana pasada se había iniciado la instalación de una infraestructura de Drywall. “Después de tanto insistir nos dieron el presupuesto de mantenimiento complementario, pero esa aula debe ser retirada”, explicó la directora.

Anunció que no se podrá continuar con las clases porque en cualquier momento pueden colapsar el cerco perimétrico de la entrada del colegio, el aula de tres años y la parte posterior del jardín no cuenta con cerco que separe la calle del colegio. “Los niños pueden salir con facilidad y pasarles cualquier cosa”, advirtió.

El proyecto de nueva infraestructura del jardín no puede avanzar en el Gobierno Regional porque no el terreno aún no está saneado.

Recién este año la Municipalidad de Huánuco accedió a entregar al jardín un terreno (abandonado) colindante que estaba destinado para un parque, pero olvidaron ceder la calle que dividía ambos terrenos.

“Sin la autorización del Concejo para que la calle pase a nombre de la institución no podemos avanzar con el saneamiento físico legal”, se quejó Belia Bravo al solicitar acelerar los trámites porque todos los años sufren por las pésimas condiciones del colegio.

Las dos aulas prefabricadas donde actualmente estudian los niños de 4 y 5 también tienen problemas porque el agua de las lluvias se filtra dañando el material educativo.

Los padres solicitan a la UGEL destinar presupuesto para mejorar el cerco perimétrico y adecuar las instalaciones del jardín mientras se demora el proyecto. “Los niños ya no asistirán a clases por el peligro, pero podemos hacer que esto mejore para el próximo año”, exhortaron.