Ayer se publicó en el Diario Oficial “El Peruano” la Ley 30628, que modifica el proceso de filiación judicial de paternidad extramatrimonial, para permitir el reconocimiento de hijos y una pensión, así como garantizar la gratuidad de la prueba de ADN.

Dicha Ley modifica los artículos 1, 2 y 4 de la Ley 28457 que regula el proceso de filiación judicial de paternidad haciéndola más expeditiva, pero además garantizando la gratuidad de la prueba de ADN, cuyo costo elevado, hasta ahora constituía una barrera en este tipo de procesos que incluso obligaba a dilatar su resolución.

Otro hecho que se destaca en la ley es que en el mismo proceso de filiación se podrá acumular la pretensión accesoria de que se fije la pensión alimentaria. Otro hecho que acorta plazos en la resolución del conflicto, lo que a su vez genera sensación de justicia, porque justicia que tarda, no es justicia.

Ahora toca a los jueces aplicar la norma y que tramitar la filiación paterna deje de ser un calvario para la madre que bastante tiene con la afectación emocional que supone la negación de la pareja.

No hay por qué revictimizar al infante con la prolongación del proceso y fijando costos que se convierten en trabas.

Hace bien el Estado en asumir el costo de la prueba del ADN en el proceso de filiación, con lo que pone fin a una argucia para eludir la acción de la justicia.