El comandante PNP José Chávez Navarro ha prohibido extrañamente el ingreso de periodistas al Complejo Policial Alcides Vigo Hurtado, donde se encuentran la División de Investigación Criminal, División de Robo de Vehículos y División de Investigación Contra el Terrorismo, que están bajo su dirección.

La decisión de Chávez no tiene ninguna justificación. Pero sí hay que saber que la cultural del secreto —que al parecer pretende imponer el referido oficial de la PNP— es fuente de corrupción.

“La cultura del secreto (…) ha permitido la existencia de poderes secretos y ocultos que han carecido de todo tipo de control y ha fomentado la corrupción en el país…”, ha dicho la Defensoría del Pueblo.

La experiencia nos dice que las veces que un jefe policial ha pretendido restringir el trabajo de la prensa, sus motivos no han sido precisamente las de un mejor trabajo policial, sino todo lo contrario.

La presencia de periodistas en la dependencia policial reduce las posibilidades de corrupción. Que un caso vea la luz pública, hace más complicado el “arreglo” de investigados con investigadores y hace más riesgoso el abuso policial. Pero aún más, la presencia de periodistas podría poner al descubierto la corrupción o el abuso policial.

Así las cosas, la actitud del comandante PNP José Chávez Navarro está muy lejos de la transparencia en el trabajo policial. Advertido está el Comando Policial y advertidos estamos todos.