Los vecinos del centro poblado de Licua afectados por los huaicos caídos con la torrencial lluvia el último sábado piden a las autoridades apoyo con maquinaria para retirar los escombros de sus casas caídas y donación de alimentos, abrigos y colchones.

Entre lágrimas, Ritma Cabrera Castañeda relató que dos paredes de su casa de adobe se cayeron. “El huaico arrastró mis cosas, mi ropa. Me he quedado en la calle”, relató al pedir apoyo de las autoridades para levantar una nueva vivienda.

Vestida con un polo, una falda y sandalias, Ritma intenta recuperar lo poco que quedó de su vivienda que está ubicada en el jirón Prolongación Mayro, Llicua. “No tengo donde vivir, las vecinas me están acogiendo en sus casas. No he comido por días y no sé que hacer”, expresa mientras su llanto se incrementa junto con la lluvia que no ha dejado de caer desde el lunes en la mañana.

Otra de las viviendas afectadas es de la familia Espíritu Jurado. “Las paredes de nuestras viviendas se han debilitado y están a punto de caerse”, dice Zenobia Espíritu.

Dijo que tienen temor de que el poste de Telefónica que está dentro de su vivienda seda por el movimiento de la tierra causando una desgracia. “Desde hace meses pedimos a Telefónica que cambie el poste, pero no nos hace caso”, se queja.

Relató que la mañana del domingo, luego de la lluvia, un árbol cayo encima de su casa. “Gracias a Dios no dañó a nadie”, dice y pide apoyo a la Municipalidad Distrital de Amarilis para retirar el árbol y los escombros.

La familia de Santiago Ponce y los vecinos de la calle Huallaga Baja, Llicua, paralela a la carretera Central, también, sufrieron daños en sus viviendas.

Los huaicos arrastraron sus objetos y ropas, además de inundar sus viviendas dañando sus artefactos. “El bloqueo de una de las alcantarillas [que conduce el agua hasta el Huallaga] por parte del Gobierno Regional no ha permitido que el agua se vaya, perjudicando nuestras viviendas”, acusó el vecino que vive frente de la sede del Gorecho.

“Pedimos que envíen maquinaria para retirar los escombros”, solicitó.

En tanto, el alcalde del centro poblado de Llicua, Marco Tarazona, informó que los asentamientos humanos Alto Huallaga, San Cristóbal y 5 de febrero fueron los más afectados.

El alcalde detalló que hay 15 viviendas afectadas en Llicua y las paredes del cementerio del centro poblado también se han caído por las lluvias.

“Lo único que ha quedado en pie es el portón que hemos colocado”, dijo al solicitar apoyo para descolmatar las quebradas de Llicua para evitar más desastres en esta temporada de lluvias.

Quince casas sufrieron daños en Llicua.

Así está la calle Huallaga Baja.