Bajo los efectos del alcohol, el alcalde del distrito de Cayrán, Huánuco, Pedro Manuel Ramírez Morales estuvo a punto de causar una tragedia la madrugada de ayer al escapar con su vehículo de un efectivo policial que lo había intervenido. La autoridad edil finalmente fue capturada tras una tenaz persecución y disparos al aire.

Eran la una de la madrugada aproximadamente cuando los efectivos de la Comisaría de Amarilis a bordo de un patrullero observaron a la altura del kilómetro 2 de la Carretera Central una camioneta Hi Lux zigzagueando por lo que hicieron señas al conductor para que se detenga, pero éste siguió avanzando hasta la entrada del puente Joaquín Garay, donde finalmente se detuvo. Entonces el suboficial PNP Larry Frankz Estrada Ferrari se acerca a la camioneta y solicita al chofer sus documentos y los del vehículo, pero éste se niega a hacerlo desconociendo su autoridad y es entonces que advierte que tenía signos de ebriedad.

El policía ‑según se supo— ordenó a chofer que bajara del vehículo porque no podía continuar manejando y que lo llevarían a la Comisaría de Amarilis. La respuesta fue una serie de improperios acompañado del “no sabes con quién te has metido, no sabes quién soy”.

El suboficial Estrada Ferrari intenta entonces sacar la llave del contacto y Pedro Ramírez sube la ventana atrapando el brazo del policía y acelera su vehículo para emprender la huida. En ese propósito arrastra varios metros al policía que finalmente logra liberar su brazo de la ventana.

Se inició entonces la persecución por la carretera Central desde el puente Joaquín Garay hasta el puente Huallaga, donde fue interceptado. Otra vez el efectivo policial desciende para dirigirse al chofer y éste nuevamente acelera su vehículo y el policía dispara al aire. Manuel Ramírez no pudo avanzar porque su vehículo se trabó. Entre los dos policías del patrullero  lograron bajarlo de la camioneta, pero debido a que ponía resistencia cayó al suelo, golpeó y arañó a los policías cuando quisieron colocarle los grilletes. Fue entonces que gritó que era alcalde y que los policías unos “perros”.

Ya en la Comisaría de Amarilis se estableció su identidad. Hasta anoche continuaba detenido, pero ya se le había pasado la borrachera. El dosaje etílico confirmó que esta ebrio, dijo una fuente policial.