El gobernador regional, Juan Alvarado, respondió ayer a su antecesor Rubén Alva y al ex presidente regional Luis Picón, quienes le recomendaron no dejar que sus familiares no interfieran en su gestión al referirse a un audio en el que se escucha a la hija de la autoridad regional, Inés, ordenando al entonces director regional de Agricultura, Edú Chávez, la contratación de allegados al partido político con el que llegó al cargo.

Y aunque la recomendación también se la hizo el ex presidente regional Jorge Espinoza, Alvarado no cargó contra él.

“El Dr. Esspinoza es una gran persona, gran ciudadano a quien felicito porque ha hecho un gobierno teniendo a un vicepresidente [Luis Picón] que le ha fregado todo (…) Para mí, mi respeto a la señora Luzmila Templo [primera presidenta regional] y a Espinoza porque han trabajado y no han dejado adeudado [el Gobierno Regional] como a mí me han dejado, porque en el periodo de Picón empiezan las obras paralizadas: el Hospital de Tingo María, el Hermilio Valdizán, el estadio de Chavinillo, el Complejo de Paucarbamba, los canales de riego de Minarragra que se han llevado toda la plata, de Punta Quipas que también se han llevado toda la plata, la obra de agua potable de Ambo que no ha acabado, de Puerto Inca. O sea, también hay que tener moral para hablar. Y quién ha manejado la función pública, su familia, Isaac [Picón] ahí hablaban. Yo tendría vergüenza de hablar ese tema cuando tengo rabo de paja”, manifestó.

Alvarado reconoció al episodio que involucró a su hija Inés a través de un audio de su conversación telefónica con el entonces director regional de Agricultura, pero dijo que en su momento pidió disculpas a la ciudadanía.

“Fue un exabrupto de mi hija”, apuntó al insistir que nunca las personas que ella menciona en el audio fueron contratadas en Agricultura.

Ante el reclamo público de Rubén Alva de que reconozca las obras y proyectos que le dejó al salir del Gobierno Regional, Juan Alvarado ironizó:  Cómo no voy a reconocer. Estoy reconociendo que me ha dejado el hospital de Tingo María abandonado, el hospital Hermilio Valdizán paralizado, el agua de Ambo paralizado, de Pillco Marca, de La Unión, de Llata, el estadio de Yarowilca. Yo le reconozco todas las obras paralizadas”.

También rechazó la afirmmación de Alva de que el segundo puesto que ocupó el 2019 en ejecución de presupuesto se debe a los proyectos que le dejó como el del puente Esteban Pavletich,

“Ha dejado el proyecto, estoy de acuerdo, ¿pero me ha dejado presupuesto? ¡No! Gracias a mi equipo técnico hemos hecho volver 103 millones de soles en julio o agosto. Gracias a la doctora Zulma, gracias a que soy miembro de la Asamblea Nacional de Gobernadores”, afirma.

Juan Alvarado aseguró que en su gobierno concluirá las obras que le han dejado paralizadas, incluidos los canales de riego de Minarragra y Punta Quipas, el agua potable de Ambo, el estadio de Chavinillo y el Complejo Deportivo.

Afirmó que su gestión se diferenciará de sus antecesores porque entregará el Gobierno Regional con obras concluidas y con presupuesto para continuar las obras.

En ese orden de ideas recordó que cuando entregó el CTAR convertido en Gobierno Regional a Luzmila Templo lo hizo con 60 millones de soles de presupuesto que ganó por elaborar el Plan de Desarrollo Concertado en el que estaba considerado el puente Señor de Burgos y la Hidroeléctrica de Chaglla. “Está ahí, está en documentos”, sentenció.