Un grueso grupo de comerciantes intentó durante todo el lunes posesionarse en el perímetro de la Laguna Viña del Río y en la entrada al campo ferial instalado en el malecón Higueras. Efectivos del Serenazgo y de la Policía Nacional frustraron el propósito de los ambulantes tras la reiterada exhortación de dos fiscales de prevención del delito y la advertencia de que constituía delito posesionarse en la vía pública.

El teniente alcalde Richard Borja ofreció a los ambulantes —que decían ser más de 300 y llegados de diferentes lugares del país— instalarse en la parte final de los estands de productos agroindustriales y donde el año pasado se instaló el rodeo.

“Algunos aceptaron, otros no”, dijo el edil que conjuntamente con el gerente de Desarrollo Económico, Erick Ferruzo, y los fiscales Diana Carnero y Jimy Matías, intentaban persuadir a los ambulantes de que desistan de su intención de ocupar las vías públicas y áreas de evacuación de la feria.

Un contingente policial, efectivos del Serenazgo y un cisterna con agua para regar las áreas que los comerciantes pretendían ocupar estaban listos para actuar. Los feriantes exigían al edil que cumpla el ofrecimiento de que este año no habría ambulantes en los exteriores de la feria.

“El único espacio que pueden ocupar es la parte final de la feria donde están los modulos del Gobierno Regional donde ha sido la Faica el año pasado”, insistió ante la ocupación por parte de comerciantes del área frente al estadio Heraclio Tapia donde se han programado las serenatas.

Si bien al mediodía desistieron de instalarse en el ingreso al campo ferial, por la tarde mantenían señalizado con sus plásticos e incluso inscripciones con sus nombres la vereda y calzada del perímetro de la laguna.

En el intento de un grupo de comerciantes por empezar a vender mercadería, se produjo un enfrentamiento con efectivos del Serenazgo. Finalmente desistieron de sacar su mercadería pero se mantenían en el lugar a la espera de un descuido.

Borja aseguró que han coordinado con la Policía y han asignado efectivos del Serenazgo para impedir que los ambulantes se instalen.

“No es justo que algunos que vienen de lejos y han pasado peripecias para instalarse en el campo ferial tengan un desventaja competitiva muy grande con otros que recién llegan y pretenden instalarse en la vía pública”, señaló.

Algunos de los ambulantes aseguraban que el problema lo había generado la Municipalidad al cobrar precios elevados por los estands de la feria.

“No podemos ceder al chantaje y al capricho”, sentenció.