Amelia M. Díaz Tarazona

El anís es considerada una de las plantas medicinales más antiguas de la historia, existe información de su uso 2000 a.C en las zonas de Egipto y Grecia. La historia cuenta que el anís fue una de las plantas elegidas por Carlomagno para ser sembrada de manera obligatoria en los jardines del reino como planta medicinal.

El principal componente medicinal del anís es la esencia de anís llamado también atenol, es el encargado de darle el olor característico al anís pero sobre todo de brindarle los beneficios de   sedante y hasta narcótico lo que ayuda aliviar los episodios de epilepsia y de histeria, alivia el dolor sobre todos los artríticos productos de padecimiento como la artrosis y la artritis reumatoide, tiene poder de descongestionar las vías respiratoria como resultado de procesos bronquiales o gripales; y es considerada galactogogo es decir tiene la capacidad de aumentar la cantidad de leche materna, claro que no se debe exceder su consumo a una taza por día. De manera tópica el atenol tiene acción antiséptica siendo usada para lavar heridas y evitar las infecciones de estas, masticar semillas de anís o hacer enjuagues bucales de anís mejora el alimento ya que elimina las bacterias que producen la halitosis dejando un sabor refrescante, además de estos beneficios  el atenol es toxico para los insectos por lo que puede ser usado como repelente y para eliminar los problemas de piojos.

El aldehído anísico es el componente que le da  su poder histaminico, ayudando a aliviar los molestos síntomas de los resfríos.

Nutricionalmente el anís también nos aporta vitaminas sobre todo las del complejo B lo que ayuda a mejorar su acción sobre el sistema nervioso a relajarse y re energizar el cuerpo y cerebro luego de jornadas extenuantes físicas o mentales, entre las vitaminas del complejo B que resaltan esta la  piridoxina, niacina, riboflabina, tiamina. En especial la piridoxina favorece los niveles de GABA en el cerebro, el cual es un neurotransmisor que interviene en la comunicación entre neuronas y apacigua las sensaciones de miedo y ansiedad cuando las neuronas se sobre existan,  para aprovechar mejor estos beneficios es recomendable remojar  el anís en agua recién hervida y dejar reposar unos minutos, y no hervir el anís ya que las temperaturas elevadas destruyen a la vitamina B.