Hoy las instituciones educativas públicas del país inician sus actividades académicas sin que se hayan superado, en muchos casos, los problemas recurrentes de infraestructura.

No obstante que los últimos gobiernos han realizado importantes inversiones en la construcción de infraestructura, ésta sigue siendo un problema latente y sin solución a la vista.

A estas alturas del año el reporte debería ser que todas las instituciones educativas se encuentran en condiciones para recibir a escolares y docentes y otorgar las comodidades que requieren para un mejor proceso de enseñanza-aprendizaje. Que todo el material educativo que van a utilizar durante el año académico ya están en las aulas y que no falta ni un docente para aprovechar el tiempo desde el primer minuto.

Sin embargo no es así y queda entonces mucho por trabajar de inmediato para que  los niños no pierdan horas de clases ni tengan que realizar movilizaciones con sus padres para ser atendidos.

Al final del día las UGEL y la Dirección Regional de Educación deberían generar un reporte de las situaciones críticas en las instituciones educativas para atenderlas de inmediato y —insistimos— no esperar movilizaciones todavía para atender el problema. Y donde hubo un buen inicio del año escolar, hay que seguir fortaleciendo el buen trabajo.