La trágica muerte del monitor de gestión local del programa Qali Warma en Huánuco, Juan Carlos Picón Álvarez, movilizó al máximo jefe de dicho programa social, Fredy Hinojosa Angulo, quien llegó a Huánuco la noche del domingo.

Tras revelar que él mismo —con conocimiento de la ministra  del Midis, Paola Bustamante— monitoreó las acciones tendientes al rescate del cadáver de Picón Álvarez que quedó colgado del cable que utilizaba para cruzar el río Derrepente, en el valle del mismo nombre en el distrito de Churubamba, anunció la salida de la jefa de la Unidad Territorial Huánuco, María Salcedo Zúñiga, e informó que ha pedido al OCI (Órgano de Control Institucional) de Qali Warma investigue la muerte de dicho trabajador del programa social, independientemente de las investigaciones que ha iniciado el mismo programa que, indicó, necesariamente se tiene  que hacer pues de por medio hay una muerte.

“Su salida es inminente”, dijo Hinojosa Angulo al referirse a María Salcedo. “Estamos tomando medidas administrativas de inmediato”, señaló.

Indicó que la muerte del monitor obliga a revisar los protocolos del programa. “El fallecimiento de una persona que está en cumplimiento de su función genera que la institución pueda revisar sus protocolos y perfeccionarlos, mejorarlos”, apuntó.

No obstante, el alto funcionario aclaró que Picón Álvarez falleció en el cumplimiento de su trabajo. “Fue contratado como monitor de gestión local, que hace el monitoreo, verificar de que los productos alimentarios lleguen a la institución educativa, que docentes y padres de familia estén organizados en los comités de alimentación escolar para brindar el servicio alimentario; verifica las condiciones de almacenamiento de los productos y el lugar de cocina”, explicó.

Pero además, indicó que Juan Carlos que trabajaba en Qali Warma desde el año 2014 empleó una ruta que es usada por los pobladores para llegar a San José de Derrepente, por lo que instó a autoridades municipales y regionales a mejorar las condiciones de transitabilidad de los pobladores del valle de Derrepente. Por el cable tendido para cruzar el río    Derrepente “pasan niños, madres y padres; puede ser otra persona [fallecida] en los próximos días”, advirtió.

Fredy Hinojosa no descartó un homenaje póstumo para Juan Carlos, pero también rindió homenaje a los miles de monitores de Qali Warma que tienen que sortear la difícil geografía del país e incluso zonas de conflicto en el Vraem para verificar que los escolares estén recibiendo sus alimentos oportunamente; y reconoció a los trabajadores del programa en Huánuco que realizaron 20 horas de caminata, con apenas dos horas de sueño, para llegar hasta donde estaba el cadáver de su compañero de trabajo.

El director ejecutivo de Qali Warma indicó que para apoyar en los trámites para los beneficios que corresponden a Juan Carlos y su familia, entre ellos el seguro de vida, se encuentra en Huánuco el jefe de Recursos Humanos quien recibió la orden de viajar el mismo viernes que fueron informados del accidente; y se quedará dando apoyo a la familia en el trámite.

En ese sentido,  reiteró que el programa actuó de inmediato al tener conocimiento de lo ocurrido, acompañó a la familia del monitor, que la orden de desplazamiento de éste al valle de Derrepente está dentro del procedimiento regular del programa, con lo cual descartó alguna arbitrariedad o discrecionalidad. “Nos duele que un trabajador nuestro haya fallecido en el cumplimiento de su deber”, agrega el alto funcionario con la voz entrecortada.