Lo sucedido la madrugada del sá­bado en la ciudad de Ambo: la destrucción de varios árboles del malecón Leoncio Prado, debe merecer una respuesta contundente de las autoridades, en especial de la Policía y Fiscalía en Mate­ria Ambiental, pero también de la sociedad ambina en su conjunto.

El arboricidio no debe quedar impune. Debe movilizar a autoridades y vecinos, gremios laborales y profesionales que de­berían, por lo menos, expresar su protesta frente a este hecho.

Quienes perpetraron el atentado ecoló­gico deberían saber que su accionar ha in­dignado a la colectividad. Deberían saber que se han ganado el reproche colectivo.

El silencio frente a un hecho como éste —y cualquier otro que afecte al medio ambien­te— nos hace cómplices y, lo que es peor, fo­menta la impunidad y alienta nuevos hechos.

Por eso es importante que la autori­dad despliegue sus mejores esfuerzos para identificar a los autores e imponerles la sanción que corresponde. Eso se llama au­toridad, eso es justicia.

Y desde la Municipalidad podría plan­tearse estrategias para que los vecinos asu­man el compromiso de cuidar sus áreas verdes, al fin y al cabo son sus impuestos los que la comuna invierte en instalar los plan­tones, cuidarlos para que crezcan y florez­can. Eso sin mencionar lo importante que son los árboles para la vida del hombre.