Con la detención de José Luis Granda Bernedo, “Gato”, las autoridades podrán identificar a los sujetos que mataron al ingeniero Marcelino Reynaga Martínez. El detenido ha confesado su participación como “marca” y a su vez ha dicho que los sujetos apodados “Boa” y “Contrabando” asaltaron al conocido catedrático.

Así lo reveló el fiscal Luis Vizcarra Cuevas al sustentar su pedido de prisión preventiva contra Granda Laredo y el recluso Fidel Esteban Palomino, “Chicho”.

“Boa” y “Contrabando” no serían otros que Ángel Tuanama Zumba y Sir López Peña, respectivamente. Ambos sujetos tienen orden de captura por el asalto de cien mil soles al ingeniero Yimmy César Guzmán Lavado, en octubre del 2018.

Incluso Ángel Tuanama está recluido en un penal de Huáraz acusado del delito de tenencia ilegal de arma de fuego y se presume que participó en el asalto con muerte de una empresaria en dicha ciudad.

Tuanama y López juntos a otros encarcelados integrarían la banda “Los Gatilleros de Pucallpa”.

Según “Gato”, en diciembre del 2018 fue captado por “Boa” en La Victoria, Lima, quien incluso le dio un celular para que se mantengan en contacto. Le habría dicho que estaba saliendo con personas que “no le rendían”. Fue así que la primera semana de enero del 2019 lo llamó insistentemente para que viaje a Huánuco.

Al llegar a Huánuco, dijo que se encontró con “Boa” y “Contrabando” o “Leo” en el Real Plaza. Fue allí donde ambos le dijeron que “le saque una chiquita; es decir, haga un reglaje o marcaje a una persona que va a sacar dinero, por lo que acepté y empecé a caminar por bancos, en la mañana y la tarde”.

Según su propia versión, su objetivo inicial era el ingeniero Erick Martínez a quien vio salir del Banco Continental con regular cantidad de dinero, pero lo descartó cuando ingresó al Scotiabank a depositar el dinero.

El fiscal dijo que ese hecho fue corroborado por el primer objetivo, quien además era sobrino del ingeniero Reynaga.

Granda Bernedo dijo también que al ver a otra persona (Marcelino Reynaga) retirar dinero dejó la cola y una vez afuera se comunicó con “Boa” a quien dio las características y las prendas que vestía el objetivo.  Incluso les avisó que subió a un trimóvil les comunicó a sus cómplices.

Dijo que una hora después, “Boa” lo llamó para decirle que “no pasó nada” y que hubo problemas. Al día siguiente —dijo— se enteró en Lima de la muerte del catedrático.

Por estos hechos el fiscal lo acusó de los delitos de robo agravado con consecuente muerte, banda criminal y marcaje, por lo que dijo recibiría cadena perpetua. Pero “Gato” solo ha aceptado los últimos dos delitos.

En lo que respecta a Esteban Palomino, el juez rechazó el pedido y dispuso comparecencia con restricciones que deberá cumplir en caso sea excarcelado, pues viene cumpliendo 36 meses de prisión preventiva por el caso “Intocables de Huánuco”.

Su abogado sostuvo que habían marcadas contradicciones en la versión de los testigos, entre ellos un menor de 14 que asegura que vio a los asaltantes interceptar al exdirector de Energía y Minas a quien los delincuentes quitaron 5 700 soles que eran parte del dinero de la venta de un terreno.

En la audiencia de ayer, “Gato” le ha dicho al juez que teme por su vida, por lo que éste ha dispuesto su aislamiento en el penal.