Su bravuconada del año 2016 le pasó factura en el 2019. Marco Antonio Tarazona Ramos, exalcalde del distrito de Churubamba, fue sentenciado por abuso de autoridad a tres años cinco meses y cuatro días de pena privativa de la libertad suspendida por el periodo de dos años bajo reglas de conducta, e inhabilitado para ocupar cargo público durante diez meses y nueve días y a pagar 2 000 soles de reparación civil, mil soles para la Municipalidad Distrital de Churubamba y otros mil para el también exalcalde Teófilo Rufino Noreña.

Marco Tarazona evitó la prisión al declararse culpable del delito contra la administración pública en la modalidad de usurpación pública que le imputaba la Fiscalía y se acogió a la conclusión anticipada del proceso, lo que significó la reducción de la pena de seis años de prisión que pedía para él el fiscal del caso.

El caso se remonta al 5 de setiembre del 2016 que el Jurado Nacional de Elecciones publicó en su portal la resolución que reponía en el cargo de alcalde de Churubamba a Tarazona Ramos, del que había sido vacado por el mismo tribunal electoral.

A las 3.30 de la tarde de ese día, Marco Tarazona se presentó a la Municipalidad con un grupo de personas y de manera prepotente tomó posesión de las oficinas y obligó a los funcionarios a retirarse y empezó a emitir resoluciones. Al día siguiente el Ministerio Público constató que Marco despachaba como alcalde en vez de Teófilo Rufino que lo había sucedido tras ser vacado.

Sin embargo, el Ministerio Público estableció que el JNE recién el 20 de setiembre notificó a la Municipalidad de Churubamba que estaba reponiendo en su cargo de alcalde a Marco Tarazona y recién a partir de esa fecha podía asumir la alcaldía. Pero lo hizo prepotentemente 15 días antes.