Germán Vargas Farías

Empieza un nuevo año y el momento es propicio para expresar buenos deseos. Al hacerlo lo que declaramos es solidaridad con la otra persona, su familia, su grupo o su país. Lo que decimos es que nos interesa su bienestar, y aun cuando pueda parecer un simple acto de cortesía el impacto que una manifestación como esta tiene en la relación entre las personas involucradas puede ser muy importante.

Los buenos deseos se pueden expresar de muchas maneras, pero hay un salmos que suele decirse entre personas de confesión cristiana que siempre me ha parecido singularmente potente: “Que Dios te conceda lo que tu corazón anhela y haga realidad todos tus planes” (Salmos 20:4).

Que nuestros planes se hagan realidad es probablemente lo que más anhelamos las personas, y eso implica ciertas condiciones. Salud para nosotros y nuestros familiares, contar con recursos económicos que nos permitan atender necesidades básicas, vivir en lugares seguros, y dar afecto y –mejor aún- que este sea correspondido.

Que nuestros planes se hagan realidad depende también del contexto social y político. No es posible estar bien si se vive con el temor de ser agredido o violentado. O si las autoridades son, además de ineficientes, corruptas.

La mejor manera de expresar buenos deseos es asumiendo compromisos para que   el contexto sea favorable, y para que existan las condiciones requeridas para que el bienestar que le deseamos a nuestro prójimo sea una realidad. Que esto suceda nos hará bien a todos, y no solo al destinatario de nuestros saludos.

Deseamos que se haga justicia a las mujeres que sufren violencia, y un organismo que puede resultar clave para lograrlo es la Junta Nacional de Justicia. Pues bien, sus integrantes ya fueron seleccionados. Esta institución nombrará, ratificará y destituirá, jueces y fiscales de todos los niveles. Si funciona bien servirá, y para que funcione bien nos toca vigilar. Estar atentos.

Deseamos tener un buen Congreso de la República, y el 26 de enero elegiremos a sus nuevos integrantes. Librarnos de impresentables como Mülder, Bartra, Cuadros y otros que quieren volver al congreso depende, en gran parte, de nosotros. Hay candidatas y candidatos decentes. Revisemos las listas, indaguemos, y votemos con responsabilidad.

El inicio de un nuevo año es también oportunidad para proponernos prácticas más saludables. El ejercicio físico, por ejemplo; mejorar nuestros hábitos alimenticios, hacer un buen uso del tiempo libre, mejorar la comunicación con la familia, etc. El año 2020 puede ser mejor si nos hacemos cargo.

Así como logramos, a través de la movilización ciudadana, que se revierta la medida del ex fiscal de la nación, Pedro Chávarry, quien a pocas horas de finalizar el año 2018 separó a los fiscales José Domingo Pérez y Rafael Vela Barba del Caso Lava Jato, hoy podemos lograr, con la Junta Nacional de Justicia instalada y con el correspondiente respaldo ciudadano, que personajes como Chávarry sean echados del Ministerio Público.

Mi deseo es que todo vaya bien para usted, su familia y nuestro país. Pero, como he dicho, los buenos deseos demandan compromisos. Si los asumimos, se nos concederá lo que nuestro corazón anhela. Y nuestros planes se harán realidad.

«Los buenos deseos demandan compromisos. Si los asumimos, se nos concederá»