El suboficial PNP Carlos Eduardo Tumes López fue condenado a pasar el resto de su vida en la cárcel tras haber sido declarado culpable de un concurso real de delitos: violación sexual de menor de edad, actos contra el pudor y pornografía infantil, en agravio de dos menores de edad.

Mientras que su colega y compañera de trabajo, la suboficial Jhannet Bonifacio Valdivia fue sentenciada a 3 años de pena privativa de libertad que deberá cumplir con la prestación de 154 jornadas de prestación de servicio a la comunidad, por el delito contra la administración de justicia, en la modalidad de omisión de denuncia.

La sentencia fue dictada el último viernes por los jueces del Juzgado Penal Colegiado Permanente Supraprovincial de Huánuco en audiencia realizada en el Penal de Potracancha, donde Carlos Tumes está recluido desde abril del 2017.

Dicho colegiado estuvo integrado por los magistrados Ventocilla Ricaldi, Allasi Pari y Veramendi Ramírez.

En el caso de violación sexual, el fiscal acusó a Tumes de haber abusado sexualmente de la menor de 13 años, tras ganarse su confianza mediante dádivas, cuando ésta asistía al Club de Amigos de la Policía Nacional que dependía de la Oficina de Participación Ciudadana (OPC) de la que dicho suboficial era el jefe.

Según acusó el fiscal, los ultrajes se perpetraron en el interior de la Comisaría de Huánuco, en la casa de la menor, entre otros lugares, según ha confirmado la menor a su madre.

Las pruebas que acreditan este delito están en los vídeos que llegaron en forma a Inspectoría Regional a través de una conocida empresa de correo, lo que originó la investigación administrativa y penal contra dicho efectivo policial.

Por este delito, los referidos jueces condenaron a cadena perpetua a Tumes López,

La agraviada en el segundo delito es una adolescente de 16 años quien durante la investigación declaró que conoció a Tumes cuando tenía 13 años de edad, que fue su padrino al ser elegida Policía Escolar y que también le daba regalos y dinero.

Que cuando cumplió 16 lo visitó en la Comisaría donde ofreció regalarle una torta, pero a cambio le pidió que le enviara fotos mostrando sus partes íntimas, a lo que ella accedió.

Según relató la menor, el policía la obligaba a enviarle más fotos y la amenazaba con hacerlos públicos si no le enviaba otras, incluso dijo le hacía tocamientos.

Estos hechos fueron calificados como actos contra el pudor, por los que los jueces lo condenaron a 6 años de cárcel.

El delito de pornografía infantil quedó demostrado con las fotografías de las menores y vídeos encontrados en las computadoras que el suboficial usaba en la OPC.

Según la Fiscalía, se hallaron en total 107 fotografías de menores de edad –algunas en ropa de baño–, varias de ellas corresponden a las menores de 13 y 16 años.

Se supo que la defensa del ahora exefectivo policial interpondrá recurso de apelación contra la referida sentencia.

Con relación a la suboficial Bonifacio Valdivia, la Fiscalía sostiene que en la computadora que ella usaba también se encontraron imágenes de las menores víctimas de Tumes.

Para el representante del Ministerio Público, ella debió denunciar ni bien advirtió lo que sucedía con Tumes y las menores en la Oficina de Participación Ciudadana de la Comisaría de Huánuco.

9 de abril del 2016 fue detenido Carlos Tumes cuando se presentó a declarar a la sede de Inspectoría Policial.