La próxima semana estrenaremos autoridades municipales y regionales, las mismas que fueron elegidas por la mayoría de los electores de sus respectivas jurisdicciones.

El tiempo y la justicia se encargarán de juzgar a quienes el lunes a la medianoche concluirán sus mandatos de cuatro años o menos y de los que fueron vacados o renunciaron para postular a otro cargo público en las elecciones Regionales y Municipales. Pero por lo pronto, los vecinos ya tienen una opinión formada de sus autoridades salientes.

Lo que sí se advierte en este proceso de transferencia es la reducción de la crispación, del enfrentamiento en comparación a lo sucedido a finales del año 2014.

En el caso del Gobierno Regional y de la Municipalidad Provincial de Huánuco es más evidente esa reducción de confrontación. Y acaso se debe a que entre autoridades salientes y entrantes no han habido pullas como sí ocurrió en el 2014. Pero también hay que advertir el papel protagónico que asumió la Contraloría General de la República para impulsar un proceso de transferencia ordenado, emitiendo directivas, recordando las normas, advirtiendo las sanciones y monitoreando el proceso. A eso hay que sumarle la decisión del Gobierno de someter a capacitaciones a las autoridades electas sobre sus funciones.

La transferencia ordenada será de ayuda a las nuevas autoridades y debe hacer menos traumática el inicio de la nueva gestión.