Pier Paolo Marzo Rodríguez

Las tragedias en Pasamayo de estos días nos obligan a revisar el estado de la seguridad vial en nuestro país, tanto en el nivel físico de si todas nuestras carreteras cuentan con los elementos básicos de seguridad -postes delineadores, sistemas de contención de vehículos, entre otros-, como a nivel jurídico, para hacer mucho más expeditivos los procedimientos de cobro de multas y de inspecciones por seguridad vial, así como de prevención de la corrupción para escapar de infracciones o sanciones.

Asimismo, actualizan el llamado de la Defensoría del Pueblo a medidas concretas en favor de la seguridad vial, hecho el 2006 con el informe defensorial 108 “Pasajeros en riesgo”, tanto como el recordatorio reciente de que las empresas tienen obligaciones de respeto de derechos humanos en el mercado. En ese camino, hemos detectado que, increíblemente, el contrato de concesión con la empresa NORVIAL S.A., no incluye la exigencia de implementos o medidas de seguridad vial. Sin perjuicio de renegociar ese contrato ahora mismo, esto nos lleva a preguntarnos si las demás empresas concesionarias, DEVIANDES por ejemplo para la Carretera Central, han asegurado los tramos más peligrosos de sus respectivas vías.

En Huánuco tenemos el tramo hacia Tingo María lleno de curvas cerradas, así como la estrecha carretera a La Unión. Además de muchas vías regionales, como la carretera a Panao, o provinciales, como las que conectan la margen occidental del Huallaga en Churubamba y Santa María del Valle, llena de tramos con mucho  riesgo, falta de señalización, barandas de contención, etc.

PROVIAS, la Dirección Regional de Transporte y las gerencias municipales de transporte no deben esperar otro accidente con muertos para recién “lamentar” lo ocurrido y anunciar medidas. Ahora mismo han de revisar las zonas más peligrosas de las vías nacionales, regionales y provinciales, respectivamente, e implementar medidas de seguridad elementales.

Que al conmovernos por el dolor de los familiares de 53 personas muertas en dos días en Pasamayo, empecemos a tomar en serio en el Perú y Huánuco, con medidas concretas, la garantía de los derechos fundamentales a la vida, integridad y la libertad de tránsito en nuestras carreteras .