Vecinos del asentamiento humano La Paz están alarmados por el riesgo en el que se encuentran sus casas, ellos mismos y sus seres queridos, transportistas, motociclistas, pasajeros y turistas que a diario transitan por la carretera que une la ciudad de Huánuco con el único terminal aéreo de la capital del departamento. Desde el 31 de diciembre último una parte del cerro se desploma  y aun más los días de lluvia.

Profundas grietas en lo que era la ancha calle anuncian los próximos desplomes y la peligrosa reducción de la distancia entre las casas y el precipicio.

“Se van a caer las casas”, dice una vecina sin ocultar su aflicción.

Los vecinos afirman que el primer derrumbe se registró para año nuevo a causa de la torrencial lluvia que cayó la tarde y noche del 31 de diciembre.

Y Ayer que se registró una nueva lluvia intensa se desprendió otro pedazo de cerro alarmando aún más a los vecinos.

Una cinta amarilla de plástico con la inscripción de peligro ha sido colocada por los vecinos para evitar que alguien pise al borde y caiga con el derrumbe.

“Nadie viene a auxiliarnos”, dicen los vecinos mientras contemplan las grietas y al fondo la carretera al aeropuerto donde podrían terminar con sus casas aplastándolos.

Desde el 1 de enero que ocurrió el primer derrumbe, ninguna autoridad municipal ni de Defensa Civil se ha acercado para ver la situación, a pesar que la zona es bastante transitada pues debajo está la carretera que lleva al aeropuerto y el derrubio salta a la vista.

Vecinos preocupados porque la erosión puede llegar a sus casas.

Los bloques de tierra que se desprenden van a la carretera.