Jorge Espinoza Egoávil.

Acaba de cumplir cien años de vida ininterrupidos el Club Social y Deportivo “Juan Bielovucic Cavalié”, el 23 de setiembre último y con ese motivo ha escrito, en el presente diario, edición del 3 de los corrientes, una pequeña nota en torno a algunos aspectos de su vida institucional, el nieto de uno de sus fundadores, el colega abogado Juan Augusto Gomez y Gallardo, indicando fragmentos de su rico historial, con algunas informaciones no exentas de errores. Como los huanuqueños y huanuqueñistas tenemos el imperativo de no permitir que se continúe tergiversando el ya estropeado historial de Huánuco, especialmente en la actualidad, en que insuflan nuevos vientos en la literatura histórica de nuestros predios, nos vemos en la obligación de hacer las correcciones necesarias a las informaciones que se vierten.

La historia se nutre de las fuentes que constituyen la documentación escrita o graficada, sean de carácter oficial u oficiosa, pero también de las informaciones recogidas de la realidad viva, de parte de quienes fueron actores en el hecho social acaecido, trasmisión de informes que pueden ser en forma directa o indirecta y, finalmente, también constituyen fuentes históricas las inferencias lógicas extraídas de la materialidad puesta de manifiesto objetivamente. Con esas herramientas, hagamos algunas correcciones a los errores incurridos.

Es motivo de honda preocupación, para los simpatizantes del deporte huanuqueño en general y particularmente para los del “Bielo”, conocer por qué razón le pusieron el nombre de un aviador limeño, y que ni siquiera había visitado nunca la ciudad de Huánuco, siendo un extraño y desconocido para la colectividad del valle del “Pillco”. Esta realidad objetiva es enigmática para la mayoría de los aficionados al más popular de los deportes y para la historia institucional.  Sin embargo, no ha tocado en lo mínimo este segmento del “historial bielista”, el antes referido nieto de un fundador al que le atribuye la categoría legítima de primer Presidente institucional. Y, ninguno que haya, escrito sobre el Club, ha tocado el tema.

Es que el Club Social y Deportivo “Juan Bielovucic Cavalié”, fue fundado en la ciudad de Huánuco como la segunda entidad deportiva y no la primera, como equivocadamente muchos sostienen,  porque, conforme dice el Señor Heraclio Tapia León en un historial del fútbol huanuqueño  que escribió  antes de morir, “la primera institución que fue fundada en nuestra ciudad en el año de 1904,  fue un Club denominado “Leoncio Prado”, el que desapareció a los tres años de vida, y al que no se le debe confundir con el que se fundó posteriormente en 1918” y que ha tenido larga vida hasta 1980.

El “Bielo” fue fundado en el espacio libre donde luego fue construido la denominada “Plazuela de la Libertad”, ubicada entre el sector lateral de la Iglesia de “La Merced” y el lateral del fondo del “Mercado Antiguo” —ubicado entre los jirones “28 de Julio”, “Paralela Huánuco” jirón “Hermilio Valdizán” y Jr. Huánuco—. En ese espacio pequeño de terreno baldío, que era usado por los recientes aficionados al fútbol  como campo deportivo, se reunieron los hermanos Heraclio Tapia León, Oswaldo Gallardo León, Baltazar, Francisco, Samuel  Ratto León y sus primos hermanos llamados Gumercindo Zevallos León y Serafin Andrade León, así como otros que no han sido mencionados por el Dr. Gomez Gallardo, como Augusto Vasquez Lira,  “Tacho” Octavio Herrera y su hermano el “Ancu” Herrera” y los demás mencionados en su información a la que nos estamos refiriendo.

Por aquellos tiempos, los señores hacendados tenían gran influencia en las conductas sociales de la colectividad y especialmente de la juventud. En tales circunstancias, influyeron grandemente para la colocación del nombre que lleva la institución, los señores Adolfo y Elias Cavalie, que eran pariente por el lado materno de Juan Bielovucic Cavalie, y a la vez fueron notables hacendados del predio rústico denominado “Pucuchinche”, lugar donde estuvo el escritor Enrique Lopez Albújar y donde comenzó a escribir sus primero “Cuentos “Andinos”, que lo llevó a la fama literaria. Por esa razón lleva el nombre que tiene el Club.

También es un error considerar al señor Oswaldo Gallardo León como primer presidente de la institución, cuando en realidad el primero fue el señor Augusto VASQUEZ LIRA. Y la prueba de ello es que cuando falleció esta persona, nosotros ya vinculados al fútbol juvenil, asistimos a los funerales y vimos que los antiguos “bielistas” y otros deportistas de antaño, referían que él había sido el primer presidente, rubricando con las tarjetas que figuraban en las coronas y los discursos pronunciados en el cementerio. Más tarde, enterados que en el acta de fundación figuraba Oswaldo Gallardo, interrogamos a varios fundadores  tales como “Tacho” Herrera, Pio Ortiz, Serafín Andrade y otros, y todos nos dieron la misma versión, indicándonos que se debía al hecho de que la esposa de Vásquez Lira, se comprometió con Baltazar Ratto y eso trajo como consecuencia pleitos personales con todos los hermanos de apellido materno León, y como ellos tenían en su poder el “Libro de Oro”, mancharon la primera página y redactaron una nueva acta, donde aparecía como Presidente el señor Oswaldo Gallardo León y no Augusto Vásquez Lira.

El “Bielo” tuvo su época de oro, en sus primeros años, cuando el entonces presidente Sr. Pedro Andrade y Gomez, propietario de la primera Botica que hubo en Huánuco, con el nombre de “Botica Siglo XX”, pudo comprar el terreno y construir un local de tapiales, que daba cabida a la juventud   aficionada al pin-pong y permitía llevar a cabo fiestas sociales. En la década del setenta fue totalmente reconstruida con material noble, por el dinámico presidente Abelardo Fernández Perris, quien al igual que Andrade, hizo actividades y colocó -no solamente a sus socios, sino también a los fanáticos del fútbol- unos bonos de cien y de un mil, mil quinientos y dos mil soles oro de esos años, con el compromiso de que sus montos serían devueltos sin costo alguno por intereses. En ello colaboramos muchos del Club “Santa Rosa”, como Oswaldo Cachay, Roberto Fu, Alberto Kam, Victor Fernández, Mario Sánchez, el que escribe estas líneas y muchos otros.  Pero el dinero entregado nunca nos devolvieron. Fueron en esos años que el Bielo llegó a tener representatividad futbolística, aunque fue muy limitada ya que a lo máximo que llegó fue a jugar el torneo “Copa Perú”, etapa regional de la llamada “Norte B”, formada por los departamentos de Huánuco, Pasco, Ancash y La Libertad, con su capital Trujillo. En ese reducido certamen su equipo fue eliminado y retornó a jugar un encuentro de reclasificación con el casi juvenil equipo del “Santa Rosa”, el que también eliminó al Bielo en 1976. Ahora, hace cuarenta años que no ha campeonado en su modesta Liga Distrital de Huánuco, no obstante contar, como ningún otro equipo, con ingresos propios.

En lo social, no tienen los socios un lugar dónde se reúnan en forma masiva, porque el local se encuentra arrendado al Seguro Social y cuando los hijos y demás descendientes de los fundadores emplazaron judicialmente a los dirigentes actuales, perdieron el juicio.