La faja marginal de la carretera Central, en Llicua, Amarilis, ha sido tomada por las camionetas rurales tipo combi que prestan servicio de transporte público de pasajeros de Huánuco hacia la selva. Pero no es la única invasión que fomentan. Sus llamadores de pasajeros invaden la carretera Central en su afán de ganar pasajeros, exponiendo incluso sus vidas.

“He pedido varias veces a la Dirección de Transportes que envíe a sus inspectores, pero no lo hacen”, relata Olinda Sánchez, gerente de la empresa Marginal, quien afirma que ya se han producido varios accidentes de tránsito en el lugar a causa de esta informalidad en el servicio de transporte público.

“Las empresas cargan y descargan en la vía pública”, indica al advertir que si bien las empresas de combi tienen autorización para operar, no tienen terminales, sino oficinas habilitadas en viviendas alquiladas.

“Que Transportes fiscalice a esas empresas (…) sobre todo los terminales, que verifiquen sus terminales”, demanda la empresaria al explicar que un terminal tiene un área para carga y descarga de los pasajeros, sala de espera, baños y oficina.

En el caso de las empresas de combi instalada desde el puente Señor de Burgos hasta el puente Llicua, indica, no tienen terminal, sus vehículos no ingresan a sus locales y cargan y descargan a sus pasajeros en la vía pública.

Aunque esta situación de informalidad se evidencia aún más de 5 a 7 de la mañana, al mediodía de ayer se pudo verificar la combi ocupando la fajar marginal de la carretera Central, ocupando la vía pública y a uno de los llamadores  con cartel en mano del costo del pasaje en plena carretera intentando detener los trimóviles con la sospecha de que traslada uno o más pasajeros para él.

Olinda Sánchez afirma que ante sus pedidos de operativos para contrarrestar esta situación, el director regional de Transportes le ha dicho que no tienen presupuesto para contratar fiscalizadores. Y a la Municipalidad de Huánuco ni Provías Nacional parece no interesarles la faja marginal de la carretera Central en esta zona.

Sujetado del trimóvil el llamador avanza por la pista.