Julia Palomino Gonzales     

Una empresa es una organización o institución dedicada a actividades o persecución de fines económicos o comerciales para satisfacer las necesidades de bienes o servicios de los solicitantes, a la par de asegurar la continuidad de la estructura productivo-comercial así como sus necesarias inversiones.

La capitalización consiste en tomar parte de las ganancias para incrementar el capital propio. Las ganancias pueden provenir del uso del capital propio más el capital ajeno (deuda). Cuanto mayor sea el porcentaje de capitalización y mayor la frecuencia de la misma, más rápido crecerá la empresa. En el ámbito económico, el término financiamiento sirve para referirse a un conjunto de medios monetarios o de crédito, destinados por lo general para la apertura de un negocio o para el cumplimiento de algún proyecto, ya sea a nivel personal u organizacional. Es importante acotar que la manera más común de obtener financiamiento es a través de un préstamo.

¿Cómo hacer una buena capitalización de mi empresa?

La capitalización de tu empresa, si se está desarrollando de manera adecuada, es un paso que, tarde o temprano, tendrás que dar. A razón de que la manera en que se puede materializar el crecimiento es con capitales. Es decir, hacer que tu empresa, por ejemplo, entre a nuevos mercados o bien cree nuevas líneas de productos, el factor primario que determinará que esto sea una realidad es la capitalización de tus operaciones para la expansión que deseas llevar a cabo

¿Cuándo es el mejor momento para hacer la capitalización?

Partiendo de que la capitalización es fundamental para hacer efectivo el desarrollo y crecimiento de la empresa, una de las interrogantes que comúnmente surgen es ¿Cuándo es el momento adecuado para llevarla a cabo? Tomando en consideración las diferentes realidades que se pueden presentar en una PyME, en donde por lo general los recursos económicos son escasos, definir el momento adecuado para capitalizar la empresa es determinante, porque, sin lugar a dudas, no todos los tiempos son iguales, y cada uno de ellos presenta una particularidad. Por ejemplo, expandir en el mes de diciembre, en algunas industrias puede ser cuesta arriba, ya que en este mes usualmente hay un mayor movimiento de mercancías; y  llevar a cabo un proceso de expansión puede tornarse más que una solución, en un gran problema. Pero esto no solo aplica a la estacionalidad, sino que también incide en el momento particular de la empresa, en donde si la empresa está pasando por alguna situación interna en la que tiene que enfocarse para salir a camino, y se sumerge en capitalizar puede, de igual manera, crear percances y entorpecer la intención inicial de crecer.

En ese sentido, el momento adecuado para llevar a cabo una capitalización depende de varios factores singulares de cada industria y empresa en particular, sin embargo, existe tres elementos comunes que debes tomar en cuenta, y que te indican el momento apropiado para capitalizar tu empresa: Incremento de la demanda, Oportunidades del mercado y Actualización tecnológica. Esto porque en la medida en que crece el nivel de requerimientos de tu empresa es sinónimo de que estás llegando a más personas, por lo tanto, tienes que capitalizar tu empresa. De igual manera, si se presentan nichos dentro del mercado en donde puedes insertarte, como por ejemplo, en nuevas zonas geográficas o blancos de públicos distintos a los que ya has cubierto. Y por último, por un tema de actualización de la tecnología con la que trabajas; es decir, si usas maquinarias que ya no responden a la realidad del mercado, entonces debes inyectar recursos a tu empresa. Por lo que, más allá de lo específico de la circunstancia que está vivenciando tu empresa, cuando enmarcas la capitalización a estos tres elementos, entonces podrás ver con mayor claridad el momento adecuado para invertir dinero en tu negocio.

¿Cómo hacer una capitalización efectiva de tu empresa?

Luego de determinar el momento apropiado para llevar a cabo el proceso de capitalización de tu empresa, el siguiente paso es llevar acabo la acción. Y la pregunta que surge es ¿Cómo hacerlo? Es decir ¿De qué manera puedes entrar en un proceso de inyección de recursos económicos para el desarrollo y crecimiento de tu empresa de la forma más idónea? Para responder a esta interrogante tienes que responder a dos preguntas básicas: ¿Cuánto se necesita?    ¿De cuánto dispongo? Ya que estas dos preguntas resumen el tipo de capitalización que vas a tener, si es con recursos propios, financiamiento externo, o mixtos, y sobre la base de todo esto es que se formula y responde el cómo llevar a cabo un proceso de inversión en la empresa.