Pier Paolo Marzo Rodríguez
Más allá de las celebraciones y actos protocolares, de las fotos con lindas prendas, las degustaciones de sabrosos potajes o de vistosas escenificaciones, ¿qué compromisos podemos hacer en este día del campesino y en la fiesta de San Juan?

Teniendo en cuenta que en Huánuco cerca de la mitad de nuestra población vive en el campo, donde encontramos 296 comunidades campesinas del pueblo quechua y 17 comunidades nativas de 4 pueblos indígenas: katataibo, yanesha, asháninka y shipibo, y que nuestros agricultores mueven la mitad de nuestra economía, con 42 06 hectáreas de papa sembradas, 23 628 hectáreas de maíz, 10 980 de arroz y 8 267 de trigo, entre los cultivos estacionales. A los que se suman las 18 326 hectáreas de café, las 18 196 de plátano y las 13 943 de cacao, entre los principales cultivos permanentes. Todos los cuales suponen el 5,5 % —115 756 hectáreas— del total nacional de los cultivos estacionales y el 4,2 % —5 8796—  del total nacional de cultivos permanentes. Y eso sin contar los otros productos, viejos y nuevos, que se van abriendo paso en las chacras de nuestros hermanos agricultores: arvejas, granadillas, piñas, ollucos, naranjas, alfalfas, habas, frijoles y yucas. Sin duda, Huánuco es una potencia alimentaria.

Pero esto no lo sienten las familias agricultoras, la mayoría aún en situación de pobreza. Los 9 millones 558 mil 328 soles que invirtió el Gobierno Regional el año pasado vía la Dirección Regional de Agricultura, en las 11 provincias, han sido insuficientes para mejorar las capacidades de dichas familias. Tampoco han sido suficientes los 37 millones 570 mil 862 invertidos por las municipalidades. Ni siquiera los 44 millones 443 mil 714 soles de Agrorural, del Ministerio de Agricultura.

En parte porque todos esos fondos se han asignado sin coordinación entre los distintos niveles de gobierno. En parte porque no se ha trabajado de la mano con las autoridades de las comunidades campesinas y nativas, o de las cooperativas, o de los caseríos de parceleros, en sierra y selva.

Esto tiene que cambiar.  A nivel nacional, los paros agrarios del año pasado y del presente, han llevado al Gobierno Nacional a atender las demandas de los hombres y mujeres del campo, al punto que está en marcha la reestructuración del Ministerio de Agricultura. Cambios de la misma magnitud deben darse en la Dirección Regional de Agricultura, que a inicios de años llamó la atención por el escándalo de audios donde se la trataba como a una agencia para colocar amigos de campaña. Para dejar eso atrás, debería ser recordada como la Dirección que este año gestionó mejor los recursos en favor de los agricultores, impulsando la mejora de la calidad de vida de las familias agrícolas.

Una mejor gestión en el sector agrario pasa por convocar a las municipalidades, a las dirigencias comunales y las de los gremios agrarios en la región para, juntos, definir un camino de desarrollo que aproveche el tremendo potencial que tenemos. Aprovechando que los compromisos que ha asumido el Gobierno Nacional se están concretando en un incremento del 6 % en el presupuesto del Ministerio de Agricultura, de 2 153 millones de soles, que podrían aumentar si los gobiernos regionales presionan del lado de sus agricultores. En Huánuco, además, hay promesas de campaña que han de cumplirse en ese sentido.

Sin embargo, celebrar a nuestros hermanos campesinos con acciones concretas no es sólo responsabilidad de nuestras autoridades. También nosotros podemos hacerlo: tratándolos siempre con respeto, en toda circunstancia, valorando su aporte a nuestras vidas. Respeto que pasa por regatear menos en los mercados y en general, por no regatear en las ferias cuando los mismos productores nos están ofreciendo productos de buena calidad. A nivel internacional a esa actitud de respeto en la compra de sus productos se le llama “comercio justo”. En este Día del Campesino tendremos mejores celebraciones si exigimos y damos un trato justo a nuestros agricultores,  empezando así a saldar la deuda que tenemos con ellos.

“Una mejor gestión en el sector agrario pasa por definir un camino de desarrollo que aproveche el tremendo potencial que tenemos”