Pier Paolo Marzo Rodríguez

Con participación ciudadana, articulación de fuerzas de seguridad y compromiso de gobiernos locales y regionales.

La cuarentena ha perdido fuerza para reducir la velocidad de contagios. Estamos duplicando su número cada 8 días y en algunas regiones como Lambayeque y Loreto, el sistema de salud empieza a colapsar. Por otra parte, la demora en asignar el bono familiar universal (exigido en esta columna hace dos semanas, saludado la semana pasada; pero aún no implmentado), hace necesaria la reactivación progresiva de las actividades económicas, aún sin haber alcanzado el pico de contagios. Por ende, urge reimpulsar la cuarentena en estos 7 días, para retrasar la velocidad de propagación del coronavirus y ganar tiempo hasta que lleguen las millones de pruebas moleculares imprescindibles para testeos masivos sobre los que se hagan aislamientos individualizados, así como hasta que se fabriquen y compren respiradores y se capacite al personal encargado de ellos.

Para ello, bien haría el Gobierno nacional en implementar medidas que amplíen la responsabilidad de promover y asegurar el aislamiento social. Aporto las siguientes:

  1. Buscar aliados entre la ciudadanía organizada. El pronunciamiento de Revolución Ciudadana lo expresa con precisión al decir que

“llamamos al gobierno y a los propios ciudadanos a apoyarnos más en la confianza mutua y en la organización social de la población para vencer esta pandemia, tal como ha sucedido en otros decisivos momentos de nuestra historia. Tenemos asociaciones vecinales, redes comunitarias de salud, comunidades campesinas y nativas, cooperativas, rondas campesinas y comunales, asociaciones de productores, grupos de ayuda solidaria, como formas de acción colectiva que nos ayudarán a vencer al coronavirus, que quiere arrebatarnos a los que más queremos. Requerimos mucha organización y solidaridad para superar esta situación.”

Por ejemplo, ayer, un sacerdote católico de Iquitos ha logrado recaudar más de 1 millón de soles de ciudadanos y ciudadanas para comprar una planta de fabricación de balones de oxígeno, ante la inoperancia del gobierno regional de Loreto y sus unidades ejecutoras, respecto de los más de 12 millones de soles del presupuesto entregado por el Estado. Y en Huánuco varias personas y organizaciones están haciendo colectas y entregando canastas de víveres ante la demora del gobierno central en el asignar el bono universal familiar solicitado y los errores de identificación de los beneficiarios de las canastas municipales. Es el momento de canalizar esas energías y fuerzas espirituales colectivas mediante brigadas de apoyo en tareas como promover la distancia de un metro en lugares de consumo, ayudar a quiénes tienen dificultades al cobro de montos asignados sin aglomerarse, o a recaudar aportes del sector de la población que tiene capacidad de contribuir. La red de subprefectos puede ser base de esta canalización.

  1. Activar los comités de seguridad ciudadana para coordinaciones del aislamiento y distanciamiento social. Urge que el Ministerio del Interior dirija una articulación sistemática de rondas campesinas, comunidades campesinas, dirigencias de pueblos indígenas y unidades del Ejército del Perú con la Policía Nacional a efectos de asegurar un estricto control del ingreso de personas a las zonas rurales donde los contagiados son pocos o inexistentes. En Huánuco no hay contagiados en los distritos de la provincia Marañón, gracias al estricto control de las rondas campesinas. Tampoco los hay en los distritos de Huacaybamba. Y hay sólo 4 en las provincias Dos de Mayo y Ambo, 3 en Lauricocha y 1 en Yarovilca. Una acción combinada de fuerzas de protección públicas y sociales, coordinadas en los respectivos comités provinciales de seguridad ciudadana, podría sostener estas cifras algunas semanas más. Del mismo modo, en las ciudades los comités distritales o provinciales de seguridad ciudadana pueden coordinar entre sus integrantes, acciones para controlar el distanciamiento social en los mercados y calles adyacentes, comprometiendo a los dueños o arrendadores de los puestos de venta. Lo que pasó en el acceso al mercado “modelo” de Huánuco la semana pasada, nos evidenció que las medidas unilaterales no funcionan. Se requiere de medidas coordinadas.
  2. Fomentar el compromiso de los gobiernos locales y regionales. La Presidencia del Consejo de Ministros podría recoger las experiencias de liderazgo de varios alcaldes y gobernadores regionales e impulsar su réplica en todos los demás, adaptadas a cada idiosincracia y geografía. En el nivel local, una medida efectiva, detallada semanas atrás, es asegurar que las indicaciones sanitarias lleguen al último rincón del distrito, con perifoneos móviles. Otra es asegurar que cada una de las personas retornantes pasen por una cuarentena obligatoria antes de circular en las calles de la respectiva ciudad. Y a nivel regional, exigir que todos, sin excepción, los profesionales de salud a cargo de las direcciones regionales de salud y sus unidades, tengan contratos con derechos hasta al menos el fin de año.

En suma, aún tenemos recursos sociales e institucionales que podemos aprovechar mejor en lo que queda de la cuarentena general, y así ganar el precioso tiempo que nuestros profesionales de salud necesitan para cuidar a nuestros conciudadanos más vulnerables.