Una asamblea en la Municipalidad del centro poblado de Supte San Jorge, en la provincia de Leoncio Prado, autoridades, dirigentes y pobladores acordaron una movilización en contra del inicio de las operaciones de la minera Shenita, pero además los Frentes de Defensa del Alto Huallaga han pedido públicamente que se anulen 44 concesiones mineras y han adelantado que iniciarán las gestiones para ese propósito.

La preocupación de los pobladores organizados es el nivel de afectación que puede causar la actividad minera en una zona eminentemente agrícola y ganadera y con una creciente actividad turística motivada por sus atractivos naturales.

Con imágenes de zonas devastadas de la selva de Madre de Dios y de otros lugares con actividad minera formal e informal, los temores de los pobladores están justificados. Tanto más si existe desinformación de los proyectos mineros que se ejecutarán y cómo se ejecutarán, de su estudio de impacto ambiental y otros. En la asamblea los dirigentes dijeron no haber sido consultados sobre dichas concesiones mineras, situación que les da pie para exigir que sean anuladas.

En resumidas cuentas, lo que tenemos son conflictos sociales a la vista; o si prefiere, germinando, en el Alto Huallaga. El problema está planteando, toca actuar a las autoridades para que el conflicto no avance a niveles de violencia.