En Huánuco comenzamos el año con el reclamo de los paperos a cuestas sin atención del Gobierno hasta que llegó el paro de 72 horas y luego vino el de plazo indefinido que terminó al séptimo día con acuerdos entre un grupo de dirigentes y el ministro de Agricultura.

Sin embargo no es el único problema pendiente de resolverse en nuestro departamento en el sector agrícola. Los productores de café vienen reclamando con insistencia desde el año pasado la implementación del Plan de Renovación de Cafetales prometido por el Gobierno con cifras de dinero incluido.

En la provincia de Leoncio Prado se alista el paro de cafetaleros para marzo y en la vecina provincia ucayalina de Padre Abad los cocaleros también amenazan con medida de lucha radicales.

Estamos en un año electoral en el que elegiremos autoridades municipales y regionales, lo que exalta aún más los ánimos y acrecienta las posibilidades de movilizaciones.

El gobierno de Pedro Pablo Kuczynski se muestra debilitado. Las notorias mentiras del mandatario sobre su relación con Odebrecht siendo ministro de Estado en el gobierno de Alejandro Toledo y las circunstancias que rodean al indulto de Alberto Fujimori  que dejan claro que fue un negociado, han debilitado la figura presidencial lo que alienta también a las movilizaciones. Así, el 2018 no parece que será el año de la reconciliación, sino de conflictos.