Integrantes de la Congregación Misioneras de Jesús Verbo y Víctima visitaron diversas instituciones educativas, institutos y parroquias de la Diócesis de Huánuco para promover la vocación sacerdotal entre sus integrantes.

“Hablamos para los chicos y chicas que hay una opción que más que una opción es un estado de vida: la vida consagrada”, dice Madre Fátima sin ocultar su esperanza de que la visita que realizan a Huánuco tendrá sus frutos.

“Uno siembra mas la cosecha quizá no la veamos o quizás sí. Pero se ve que nuestro fundador nos está bendiciendo y acompañando porque estando en Uchiza tuvimos una llamada que hay una joven de Ambo —sin haber ido a Ambo todavía— nos quería conocer, hablar con nosotras”, relata.

La Congregación Misioneras de Jesús Verbo y Víctima fue fundada en el 22 de junio de 1961 por el primer obispo de Caravelí (Arequipa) Federico Kaiser, nacido en Alemania pero nacionalizado peruano.

Esta congregación femenina fue fundada “con el carisma de trabajar en los lugares más alejados, abandonados y pobres que no cuentan con la presencia de un sacerdote permanente”, comenta madre Fátima.