La justicia de Huánuco ha confirmado la condena de 30 años de cárcel impuesta al expresidente del León de Huánuco, Luis Huallpa, por el delito de violación sexual en agravio de una niña de 12 años de edad.

De acuerdo con las investigaciones realizadas, Huallpa captaba a menores de edad dándoles dinero y regalándoles teléfonos celulares después de someterlas sexualmente.

Precisamente ha sido a través de uno de esos regalos que la Policía y Fiscalía pudieron dar con Huallpa, ponerlo al descubierto y encarcelarlo.

La forma en que operaba Huallpa es la misma que emplean los pedófilos para engañar a las niñas y violentarlas.

Los depredadores sexuales se valen del descuido de los padres para atacar a sus víctimas que casi siempre son niñas vulnerables por diversos factores.

Sólo el descuido o desinterés de los padres puede explicar que la niña o niño llegue a casa con un costoso “regalo” y nadie se tome la molestia de saber quién se lo dio, por qué se lo dio, cuándo y dónde se lo dio. O no se haya preocupado en instruir a su hija o hijo que no se reciben regalos de personas extrañas o peor aún no se haya interesado en construir una relación de confianza con sus hijos.

La justicia ha encerrado a un pedófilo, pero hay otros tantos sueltos y al acecho de las niñas y niños. Es obligación de todos cuidarlos.