En avanzado estado de putrefacción fueron encontrados los restos de Gilmer Alvarado Flores (72)  en el cuarto que ocupaba  en la avenida 28 de Agosto  309-A, en el distrito de Amarilis.

El cadáver fue descubierto al amanecer de ayer por el dueño de casa que al sentir un olor nauseabundo tocó la puerta insistentemente pero nadie le abría por lo que decidió ingresar para ver lo que ocurría.

Una vez en la habitación encontraron a Gilmer Alvarado en su cama, cubierto con frazadas, como si estuviera durmiendo. Al destaparlo, la víctima botaba espuma por la boca lo que hace presumir haya ingerido algún tipo de veneno.

El fétido olor era tal que las autoridades tuvieron que usar mascarillas.

Al inspeccionar la habitación, las autoridades hallaron pegado en el espejo un manuscrito en el que se leía “Yo Gilmer Alvarado Flores, con DNI. Debido a que no aguanto el dolor y la enfermedad decidí matarme, no culpen a nadie ya que esta decisión es mía”.

Gilmer grabó asimismo un vídeo, con el mismo tenor del manuscrito, que las autoridades tienen en su poder para analizarlas.

Los policías recogieron un vaso en el que la víctima habría vaciado el veneno. Así como también las pastillas que tenía en sus bolsillos.

Sus familiares que llegaron enterados de su muerte dijeron que la última vez que lo vieron con vida fue el sábado 14 de abril. El médico legista a su vez determinó que tenían entre 3 a 5 días de muerto.