La pareja que fue detenida al descubrirse que el recién nacido que llevaron al centro de salud de Jesús (Lauricocha), donde falleció, no era su hijo, cumplirá comparecencia con restricciones, mientras se les investiga por la muerte del bebe.

Se conoció que la madre del bebe, una ciudadana venezolana, se presentó ante las autoridades que investigan el caso y corroboró la versión de Román Bartolo Camacho y Marisol Acuña Mendoza, de que les regaló a su hijo debido a su crítica situación económica en nuestro país.

Mientras que los esposos relataron a las autoridades que a pesar de sus múltiples esfuerzos y tratamientos médicos, no pueden concebir un bebe y sus trámites de adopción de uno ante la Beneficencia fueron infructuosos.

Fue entonces que a través de un familiar se enteraron que una ciudadana venezolana embarazada quería regalar a su bebe que estaba por nacer.

Fue entonces que la contactaron y asumieron los gastos de control prenatal y del parto en el mes de agosto en el Instituto Materno Perinatal de Lima.

Relataron que luego de que la mujer y el bebe fueron dados de alta, recibieron al bebe y permanecieron por unos días en Lima.

La mañana del 3 de setiembre los esposos deciden emprender el viaje de Lima hacia Margos por la ruta de Churín.

Según relataron, el bebe empezó a sentirse mal antes de llegar a Churín, donde lo llevaron al centro de salud.Ahí, el médico revisó al bebe y recetó algunos medicamentos con lo que continuaron el viaje.

La medicina alivió el malestar del niño por un momento, pero luego empezó a llorar y vomitar sangre y a sangrar por la nariz.

Desesperados pidieron al chofer acelerar la marcha y llegaron así al centro de salud de Jesús, en la provincia huanuqueña de Lauricocha. Eran las 7 de la noche cuando el médico de ese establecimiento evaluó al bebe, logrando reanimarlo y cuando parecía que se estaba restableciendo para trasladarlo en una ambulancia, descubrieron que ésta no tenía oxígeno por lo que el bebe fue regresado a la posta donde se produjo su muerte.

La Fiscalía aún está a la espera de los resultados médicos finales de la necropsia practicada al neonato, para decidir si continúa o no la investigación contra los esposos, que mientras tanto deberán cumplir reglas de conducta y firmar cada 30 días en la Fiscalía de Lauricocha.