A trámite admitió el Tribunal Constitucional (TC) la demanda competencial que presentó Pedro Olaechea a raíz de la disolución del Congreso de la República. Y ha declarado improcedente la medida cautelar para dejar en suspenso la aplicación del decreto supremo que disuelve el Congreso y éste vuela a operar

Aunque hay posiciones de que el TC no debió admitir a trámite la demanda competencial, porque de acuerdo con la Constitución ésta debe ser primero aprobada por el Pleno del Congreso, y en este caso no hay dicho pleno porque el Congreso está disuelto y solo está en funciones la Comisión Permanente, es importante que la resolución del TC que resuelva este caso esté orientada a tapar todos los vacíos que se han advertido y que pudieran advertirse cuando el presidente plantee la cuestión de confianza y ejerza su facultad de disolver el Congreso.

Así, la crisis devenida en la disolución del parlamento se convierte en una oportunidad también para zanjar temas o cuestiones que se han estado presentando desde casi el principio del gobierno del renunciante Pedro Pablo Kuczynski y que han continuado con Martín Vizcarra.

Ahora bien, un magistrado del TC ha aclarado que la admisión a trámite de la demanda no significa pronunciamiento a favor o en contra sobre ésta, como tampoco suspende el proceso electoral en marcha.