En el Cade que hoy concluye en Paracas, Ica, la presidenta de la Confiep (Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas), María Isabel León, ha pedido a los empresarios que de manera oculta e irregular aportaron dinero a campañas electorales, que den un paso al costado, por ética y por el bien del país.

“Tengo 3 millones 650,000 razones para pedirles a estos empresarios que han hecho las cosas de manera irregular que den un paso al costado, por su país, por sus empleados, por la ética; demos el ejemplo, hagamos las cosas bien”, ha dicho la representante del gremio de empresarios más importantes del país. Y entre esos empresarios se encuentra Dionisio Romero, el dueño del grupo Credicorp, que entregó —según sus palabras— 3 650 mil dólares a la campaña de Keiko Fujimori en el 2011 y a nombre de su familia, otros 450 mil dólares, todos sin bancarizar. El dueño del grupo Gloria, Vito Rodríguez, también aportó 200 mil dólares a la campaña de Keiko, entre otros más que han desfilado ya por el Ministerio Público.

“No estoy dispuesta a comerme más sapos y seguir haciendo lo de siempre”, sentenció Isabel León que hace unos días atrás fue vapuleada por ensayar argumentos en defensa de las aportaciones ilegales.

Lo dicho por León es importante, ahora toca esperar si sus palabras calan o no en los empresarios, porque del discurso necesitamos pasar a la acción para que las cosas cambien.