Dra. Amarilis Domínguez Palpa

«Y, desgraciadamente, / el dolor crece en el mundo a cada rato, / crece a treinta minutos por segundo, paso a paso, / y la naturaleza del dolor, es el dolor dos veces/ y la condición del martirio, carnívora, voraz, / es el dolor dos veces/ y la función de la yerba purísima, el dolor/ dos veces/ y el bien de ser, dolernos doblemente César Vallejo.

En estos tiempos difíciles, cuando se recuerda el nacimiento de nuestro vate César Vallejo (16-03-1892), cuyos poemas reviven en nuestro ser, con tanto dolor y sufrimiento que sucede. Estamos cumpliendo un año de publicar reflexiones y pensamientos gracias a este espacio que nos cede amablemente este diario que se ha ganado un prestigio y respeto a nivel regional. Nos embarga el dolor humano que sufren nuestros hermanos de diferentes regiones del país por las inclemencias de la naturaleza.

Mientras que “inteligentemente” futuros candidatos políticos y conocidos funcionarios a todo nivel se están movilizado en nombre del dolor humano, de las necesidades ya empiezan su campaña de “ayuda solidaria por los más necesitados”, dónde estuvieron cuando aparentemente todo estaba tranquilo y no se avizoraban los desastres naturales. Hoy se movilizan en campañas, inclusive invierten soles para ofrecer ayudas “aparentemente desinteresadas”. “Todo el mundo corre caramba, corro yo también…”

QUIÉNES SON LOS NUEVE MONSTRUOS?

Cómo dijera nuestro Vallejo cuántas veces olvidado y marginado:

«Jamás, hombres humanos, /hubo tanto dolor en el pecho, en la solapa, en la cartera, /en el vaso, en la carnicería, en la aritmética! /Jamás tanto /cariño doloroso, /jamás tanta cerca arremetió lo lejos, /jamás el fuego /nunca /jugó mejor su rol de frío muerto! /Jamás, señor ministro de salud, fue la salud /más mortal /y la migraña extrajo tanta frente de la frente! / Y el mueble tuvo en su cajón, dolor, /el corazón, en su cajón, dolor, /la lagartija, en su cajón, dolor”.

Nuestra patria es hermosa, pero existen los nueve monstruos escondidos que podrían ser desde presidentes, ministros, gobernadores, alcaldes, congresistas, regidores, consejeros, prefectos y funcionarios públicos que no cumplen funciones y que no contribuyen al desarrollo del país y de cada región. Cada quien lleva agua para su molino, faltan líderes futuristas, emprendedores e innovadores.

Los nueve monstruos son las calamidades y consecuencias de estos tiempos: pobreza, injusticia, corrupción, desempleo, contaminación, violencia, inseguridad, aculturación y enfermedades. Qué ha sucedido históricamente para llegar a este tiempo con toda esta crisis y caos. Necesitamos replantear las políticas públicas y construir un proyecto de desarrollo nacional auténticamente peruano.

DESASTRES NATURALES Y CULTURA DE PREVENCIÓN

Existe mucho presupuesto para la prevención y educación ante los riesgos y desastres naturales, muchos especialistas en gestión del riesgo, todo un Ministerio del Ambiente, Ministerio de Salud, Ministerio de Educación y Ministerio de Cultura… y nuestro país se cae a pedazos; es cierto que todos somos responsables.

La naturaleza no es mala, los fenómenos naturales son consecuencias de contaminación de suelos, atmósfera, agua; tala indiscriminada, quema de bosques, manejo inadecuado de residuos sólidos, uso de agroquímicos y otros. Y a esto se suma construcciones ineficientes de carreteras, canales, represas, puentes, muros de contención y otros. Tenemos que reconciliarnos con la madre naturaleza y toda la cultura ancestral si queremos seguir viviendo saludablemente.

La escuela y los medios de comunicación son importantes para prevenir y reeducar en estos temas, sin embargo quienes debieran direccionar están distraídos en temáticas administrativas y nada trascendentes.

Es la hora de ponernos de pie por los más necesitados, pero también es tiempo de organizarnos en cada lugar para construir nuevas propuestas.

«Crece la desdicha, hermanos hombres, /más pronto que la máquina, a /diez máquinas, y crece /con la res de Rosseau, con nuestras barbas; / crece el mal por razones que ignoramos /y es una inundación con propios líquidos, /con propio barro y propia nube sólida!

DESASTRES HUMANOS, RESILIENCIA Y LIDERAZGO TRANSFORMACIONAL

Estamos perdiendo la confianza, la esperanza y los sueños, por culpa y responsabilidad de falsos líderes, que se han confabulado para asaltar la economía del tesoro público, desesperación por las licitaciones y los contratos en inversiones públicas. Nos va quedando poco de humanos, nuestra sensibilidad humana va desfalleciendo, mientras los “Ríos Profundos” carcomen nuestras almas, nuestros paisajes naturales y culturales.

Trilcemente tristes y agobiados por las calamidades humanas, hay quienes necesitan ser golpeados para renacer, surgir, reconstruir no sólo aspectos materiales, sino que necesitamos reconstruir y construir nuevos esquemas mentales y nuestros sentimientos. Pareciera que una “Serpiente de Oro” se avecina y pretende devorarnos a todos. La fortaleza humana es invencible si tiene como norte el desafío de vivir y trabajar en comunidad.

«¡Cómo, hermanos humanos, /no deciros que ya no puedo y /ya no puedo /con tanto cajón, /tanto minuto, tanta /lagartija y tanta /inversión, tanto /lejos y tanta sed de sed! /Señor Ministro de Salud: ¿qué hacer? /¡Ah! /desgraciadamente, hombre humanos, /hay, hermanos, muchísimo que hacer” César Vallejo