Ayer, 3 de mayo, se celebró el Día Mundial de la Libertad de Prensa instaurado hace 25 años por las Naciones Unidas. “Promover una prensa libre es defender nuestro derecho a la verdad”, ha dicho el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres.

Sin embargo, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la OEA ha advertido —a través de una Declaración Conjunta con el Relator de las Naciones Unidades…, el representante para la Libertad de los Medios de Comunicación de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), entre otras— ha advertido los riesgos que se ciernen sobre la prensa independiente. Entre ellas las declaraciones de políticos orientadas específicamente a atacar y socavar la independencia de los medios y el surgimiento del populismo y las amenazas continuas a la seguridad de los periodistas.

En dicha Declaración Conjunta, los organismos recuerdan que los Estados “tienen la obligación positiva de proteger a los periodistas y a otros que corren el riesgo de ser atacados por ejercer su derecho a la libertad de expresión…”

Pero la defensa de la Libertad de Prensa no debería ser tarea única del Estado, sino también de la sociedad civil organizada. “La diversidad de medios y periodistas contribuyen al funcionamiento de sociedades democráticas, una ciudadanía bien informada…” Y eso, queremos todos, salvo los autócratas, corruptos, narcotraficantes…ec