Dra. Amarilis Domínguez Palpa

Este año 2018 recordando el 10 de Octubre como Día Mundial de la Salud Mental, la Organización Mundial de la Salud ha lanzado como prioridad: ¨Los jóvenes y la salud mental en un mundo en transformación¨. Considerando que en esta edad de la adolescencia y el inicio de la juventud ocurren muchos cambios desde lo corporal, cognitivo, emocional y conductual;  el contexto actual de la vida cotidiana lo hace vulnerable a muchos riesgos y problemas que enfrentar a temprana edad.

Los adolescentes y jóvenes de estos tiempos son más sensibles, vulnerables y arriesgados en inmiscuirse a un mundo nuevo de tecnologías que los hace vivir una realidad virtual, inmediatista, llena de mensajes y efectos que distrae su desarrollo integral, su visión del mundo y proyecto de vida; fácilmente se desconecta de su realidad, presa fácil del consumismo y alienación. A todo esto se suma la ausencia de los padres en el hogar, que genera en ellos vacíos emocionales que no encuentran como superar y para colmo muchos se refugian en el consumo de drogas. Una escuela y comunidad indiferente que muy poco le da la oportunidad de dialogar, escucharlo y apoyarlo en este período crítico de su desarrollo.

Según las referencias de la OMS (2018): ¨La mitad de las enfermedades mentales comienzan antes de los 14 años, pero la mayoría de los casos ni se detectan ni se tratan. Con respecto a la carga de morbilidad entre los adolescentes, la depresión ocupa el tercer lugar. El suicidio es la segunda causa de muerte entre los 15 y los 29 años. El uso nocivo del alcohol y de drogas ilícitas entre los adolescentes es un gran problema en muchos países y puede generar comportamientos peligrosos, como las prácticas sexuales de riesgo o la conducción temeraria. Otro problema son los trastornos alimentarios¨.

Se necesita trabajar mucho en la prevención y promoción de la salud psicológica de los adolescentes y jóvenes, porque ellos son nuestra reserva moral y humana, son la generación que está en el presente para continuar la tarea de nosotros que estamos próximos a doblar la esquina.

Se necesita con urgencia emprender políticas públicas en favor del desarrollo y salud integral de nuestros adolescentes y jóvenes. Desarrollar programas con participación de la familia y comunidad, enseñarle a desarrollar estrategias de resiliencia, de habilidades sociales, de competencias de emprendimiento y creatividad; necesitamos jóvenes con madurez para poder asumir responsabilidades en el trabajo, con la familia y la sociedad.

¨La inversión pública y la participación de los sectores social, de salud y de la educación en programas integrales, integrados y basados en evidencias para la salud mental de los jóvenes son esenciales. Esta inversión debe vincularse con programas que den a conocer a los adolescentes y a los adultos jóvenes cómo cuidar su salud mental y que ayuden a sus compañeros, padres y maestros a saber cómo prestar apoyo a sus amigos, hijos y alumnos. Este es el objetivo del Día Mundial de la Salud Mental de este año¨ (OMS, 2018)

Proponemos 10 consideraciones para la Agenda en Salud Mental que habría que tomarse en cuenta para superar los indicadores en trastornos de salud mental en nuestro país y región:

  1. El enfoque de salud mental o psicológica que se aborde desde la perspectiva salutogénica antes que patogénica será ¨más saludable¨. ¨Mientras la visión patogénica se pregunta por qué nos enfermamos, la Salutogénesis se pregunta cómo podemos mantenernos sanos. ¿Existen fuentes de salud en cada individuo? ¿Por qué en las mismas circunstancias una persona puede mantenerse sana y otra no? Estas son las preguntas de la Salutogénesis¨. (http:// www.salutogenesis.com.ar)
  2. Las prioridades en atención a las personas deberían ser las madres gestantes, niños, adolescentes, mujeres y adultos mayores.
  3. Los ámbitos deberían extenderse más permanentemente a las familias, escuelas, centros laborales e instituciones públicas y privadas.
  4. Involucrar a diversos actores sociales y sociedad civil a fin de vigilar y prevenir riesgos en salud mental en programas cargados de violencia y perversiones en television, radio, publicaciones impresas de diarios, revistas y en redes sociales e información virtual.
  5. Evitar y sancionar conductas de autoridades y personajes públicos que comprometen la moral, ética profesional y pudor.
  6. Promover organizaciones públicas y privadas saludables, con personas y profesionales que brinden buen trato, respeto y cordialidad.
  7. Incentivar programas preventivos en salud mental dirigidos a transportistas, comerciantes, funcionarios y servidores públicos, profesionales de la salud y educación, fuerzas armadas y policiales, religiosos y políticos, etc.
  8. El Colegio de Psicólogos del Perú debería liderar propuestas de planes estratégicos y políticas públicas en salud mental articulando sectores y disciplinas en mesas temáticas permanentes.
  9. Gestionar mayor inversión en salud mental e implementación de programas alternativos que favorezca el desarrollo humano integral.
  10. Las instituciones formadoras de profesionales psicólogos, psiquiatras y afines, actualicen sus programas curriculares de acuerdo a las demandas de la salud y bienestar psicológico de nuestra población.

¡FELIZ DÍA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL! ¡A SEGUIR TRABAJANDO POR EL BIENESTAR Y LA FELICIDAD DE LA HUMANIDAD!