TINGO MARÍA – Emer Arangüez

El Juzgado Penal Colegiado de la Provincia de Leoncio Prado sentenció a cadena perpetua a Manuel Mora de la Cruz (39) al ser hallado culpable del delito de violación sexual de su hija desde que tenía 5 años de edad y deberá pagar 40 000 soles de reparación civil a su víctima.

La fiscal adjunta de la Segunda Fiscalía Penal Corporativa de Aucayacu, Anel Saldaña Alvarado, sustentó las pruebas que llevaron a la condena del mal padre.

Los hechos ocurrieron en Pucayacu. Cada vez que visitaba a su hija desde que tenía 5 años de edad, Manuel le hacía tocamientos indebidos y luego la violó en varias oportunidades hasta que cumplió 10 años de edad.

El depravado estaba separado de su pareja y vivía en Lima, pero regresaba aduciendo visitar a su hija, pero en realidad la sometía a sus bajos instintos.

En abril del 2017 fue capturado en la provincia de Tocache y entregado al Juzgado de Investigación Preparatoria de Aucayacu que dispuso encarcelarlo en el penal de potracancha de Huánuco por nueve meses.

Manuel Mora negó la acusación aduciendo que todo era falso, pero las pruebas recopiladas por la fiscal lo contradijeron.

Con esas pruebas los jueces Marcos Borja Quispe Gunner Garay Bacilio y Nelly Fernández Jilaja, lo condenaron a cadena perpetua.

La sentencia fue apelada por la defensa legal del sentenciado.