Exigiendo aumento de sueldo, la postergación de la evaluación del desempeño docente hasta el 2018 y el pago de la deuda social, entre otras demandas, los profesores acataron este jueves un paro de 48 horas y amenazaron con convocar a una huelga nacional indefinida.

Wilmer Evangelista, ex secretario provincial del Sutep, destacó la masiva participación de docentes en la movilización realizada por la mañana y que concluyó en la Plaza de Armas.

Los manifestantes ocuparon cuatro cuadras en su desplazamiento y llenaron el perímetro de la Plaza de Armas cuando ingresaron a ésta coreando a viva voz frases alusivas a su reclamo y en contra del gobierno.

“Pese a que el tiempo fue corto para la convocatoria y que no tenemos dirigentes para hacer la bajada de bases y explicar nuestra plataforma de lucha, el magisterio ha respondido contundentemente a la convocatoria de lucha”, manifestó el exdirigente.

Sostuvo que la razón es el descontento de los profesores porque reciben el sueldo más bajo de la administración pública y se sienten “marginados”.

Evangelista sostuvo que el incremento de sueldos que ha estado dando el Gobierno no alcanza a todos los maestros, sino a unos pocos según la escala magisterial.

“La base del magisterio gana 1 300, 1 500 soles, y no es justo”, sentenció.

Para el dirigente del Sutep, la educación en el país va camino a la privatización con la nueva ley y desde la época del fujimorismo.

Precisamente el primer punto de la plataforma de lucha del paro acatado ayer fue la “defensa de la escuela pública gratuita y de calidad, garantizando el 6 % del PBI para mejorar de la infraestructura, desayuno y almuerzo para estudiantes de la jornada escolar completa”.

Entre sus demandas locales los maestros exigieron la “destitución inmediata a funcionarios corruptos de la UGEL Huánuco” y el “manejo transparente del presupuesto asignado para las redes educativas y para la formulación y elaboración del Proyecto Educativo Regional”.

DIVISIÓN

Y si bien la movilización sutepista fue numerosa, los reclamos de renovación de dirigentes se hicieron escuchar en la Plaza de Armas a viva voz.

Un grupo de docentes se apostó en el jirón Dámaso Beraún y empezó a cuestionar a los dirigentes del Sutep de quienes decían no estaban a la altura de la circunstancia y que solo los habían convocado para un paro de 24 horas, cuando el camino de lucha es la huelga nacional indefinida.

Al respecto Wilmer Evangelista opinó que si bien es justificada la indignación de los maestros no lo es convocar a una huelga nacional de manera “improvisada”.

“La historia nos dice que para entrar a una huelga tiene que haber una preparación de nuestras bases, aventureramente no podemos entrar a una huelga para después fracasar. Eso tienen que entender”, argumentó.

Profesores reclamando el cambio de dirigentes.