Dra. Amarilis Domínguez Palpa
El sábado 02 de febrero en la madrugada nos asaltó una noticia nada buena, empezaron las redes sociales a bombardear pésames y condolencias por la muerte inesperada del destacado médico y escritor huanuqueño el Dr. Virgilio López Calderón.

¿Qué podemos hacer?, Don Virgilio nos deja hoy, sin embargo, el seguirá viviendo en nuestras mentes y corazones por siempre en Huánuco. Que sea motivo y parte de un reconocimiento regional impulsar la lectura de todas sus crónicas desde la educación básica hasta superior. Promover en niños y jóvenes seguidores de este género especial de la literatura matizada de historia regional.

Inclusive es tiempo de que se impulse un Diseño Curricular Regional con matices de literatura, historia y geografía regional, tema de otro artículo.

Los que tuvimos la oportunidad de conocerlo lo veíamos como que fuera eterno y respaldado por su conocimiento en medicina que, sí gozaba de buena salud, y se complementaba con sus crónicas del ayer…; hoy ¿quién escribe las crónicas de la vida de Don Virgilio? Pareciera que todos los escritores huanuqueños están de luto y muy pocos se han expresado con la pluma a través de alguna semblanza, otros quizás prefieren el silencio como la mejor meditación de esta ausencia repentina.

Es paradójico, y con todo respeto nos peguntamos ahora quién nos dará descanso médico por la tristeza y el dolor que como seres humanos sentimos ante la ausencia de un médico que tal vez cuestionado por muchos; comprendía el dolor ajeno, los problemas humanos y la desesperanza de muchas personas.

Cada vez nos presentaba nuevas crónicas, muy variadas, por cierto, nos deleitaba con esas lecturas y como el mismo decía: “Para mí la escritura es parte de mi vida. No concibo la vida sin escribir. Desde pequeño escribía poemas y cuentos para mis amigos. Luego en la universidad, como estudiante, profesor y en el trabajo. Si dejara de hacerlo sentiría que no estoy completo”.

Expresaba “Mi trabajo es tratar de llevar al infinito las tradiciones de Huánuco y el lenguaje particular que está perdiéndose. La crónica huanuqueña es muy particular, diría que es un género único en el Perú. Yo no soy historiador, soy un escritor que relata la vida de los huanuqueños con mi propio aderezo”.

Tomamos como referencia los videos de Reencuentro publicado por Pilar Trujillo Martel: Desde muy niño un gran lector, empezó escribiendo cuentos y poesía; al estudiar medicina llevó cursos de literatura con el maestro Luis Jaime Cisneros, desde allí descubre su interés por escribir narrativa.

Las crónicas –como decía él- surgen por la necesidad de comunicarse con la gente de Acomayo, como una especie de cartas, descubre que hay la necesidad de recordar hechos curiosos y personajes y con el objetivo de perennizar esa nostalgia le motiva escribir, perennizar lo que es notable e histórico, no de manera científica sino jocosa, graciosa. Tuvo el propósito de rescatar historias con la finalidad de rescatar la comedia no la tragedia.

Su literatura es un aporte valioso que ayuda a revitalizar y a promover salud psicológica, sus libros muy bien se recomiendan como alimentos para el alma, como medicina emocional y pasaría a formar parte de la literatura, la terapia narrativa basado en el enfoque emergente de la psicología positiva de estos tiempos.

Un médico con talento de escritor, para curar heridas del cuerpo y el espíritu. Como dice el escritor Mario Malpartida: ¨Virgilio es un hombre cuyo trato humano a uno lo acerca y lo vuelve un entrañable suyo¨. ¨Hemos aprendido de él ese don de gente, esa caballerosidad que nos devuelve a una situación real en la que debe estar el hombre con toda su dimensión humana, con toda su sensibilidad desarrollada al ciento por ciento¨.

¨Se ha identificado con la tierra, él es un cultor de la literatura huanuqueña, ha universalizado nuestro pequeño territorio, recatando tradiciones usos y costumbres… su trabajo literario es encomiable. A través de esa memoria prodigiosa que tiene a reconstruido o ha recreado un poco de historia rescatada del pasado…le ha dado un sabor artístico…. con sabor huanuqueño¨.

Lamentablemente ha recibido pocos reconocimientos oficiales, ahora vienen los arrepentimientos seguramente de muchas autoridades, instituciones y otros. A estas alturas Don Virgilio debe estar contando crónicas del ayer en tiempos del mañana. Hoy a nosotros nos toca leerte más seguido y difundir tus crónicas del ayer; hoy, mañana y siempre. Te vas en mes de carnavales, las chirimoyas y lúcumas te extrañarán, más de un amigo llorará tu ausencia. ¡Adiós Don Virgilio, vivirás por siempre en Huánuco!