Dra. Amarilis Domínguez Palpa

En los últimos días de diciembre y primeros días de enero, cuando la mayoría se aprestaba a preparar la Navidad familiar y hacer planes para el nuevo año 2018. Rompe la noticia de un indulto forzado a un expresidente tan cuestionado, surgen reclamos, marchas a nivel nacional y las redes sociales se vuelven a contaminar de todo tipo de opiniones verdaderas y falsas.

Un presidente que aparenta capacidad de negociación y ahora plantea como nuevo lema del año 2018: “Año del diálogo y la reconciliación nacional”. Muchos nos hemos preguntado ¿entre quienes es el diálogo y entre quienes la reconciliación nacional? Los millones de peruanos nos hemos vuelto espectadores de todo este circo de la “clase política”.

Se habla mucho del indulto, el tema de la corrupción está pasando a segundo plano y ahora nos quieren distraer con la falsa reconciliación. Y coincide estos días con la visita del papa. Los días pasan, el tiempo no se detiene, para algunos juega a su favor. Perdón, olvido y reconciliación, no sólo en el caso del indulto, es en el caso de los presidentes comprometidos en corrupción.

Mediante el Decreto Supremo n. ° 003-2018-PCM, publicado en el Boletín de Normas Legales del Diario Oficial El Peruano  respecto al nombre del nuevo año en nuestro país : “La norma precisa que se verifica que el Estado promueve el diálogo transparente en todos los niveles de gobierno a fin de optimizar la aplicación de las políticas nacionales y los valores democráticos consagrados en la Constitución Política del Perú, lo que permitirá asegurar una cultura de paz y protección de los derechos para toda la ciudadanía”. Esta justificación del gobierno para impulsar la reconciliación nacional no tiene coherencia entre lo que se dice y hace.

La mejor salida a esta crisis para que la juventud de hoy y mañana no sea manipulada, engañada y condicionada es educarlos para el pensamiento crítico. Que en las escuelas y universidades se promueva el estudio de algunas materias fundamentales como filosofía, historia peruana y regional, economía política, ciencias sociales, psicología cognitiva, cultura nacional y regional, entre otras y se propicia mucha lectura y debate, se apliquen estrategias de preguntas cuestionadoras ante la realidad nacional y regional, sin dejar de lado la realidad económica, social y política mundial. Desarrollar la capacidad de debate, argumentación y expresión oral; no es suficiente prepararlos en simple oratoria sin contenido y visión de liderazgo transformacional.

Propiciar en los planes lectores libros, revistas, papers de temas de actualidad, la literatura es importante pero no despierta opiniones críticas, no prepara para la propuesta de planes de desarrollo e innovación.

Según la Foundation for Critical Thinking con sede en California, recomienda que en una mente crítica existen cuatro aspectos principales para aprender, tomar mejores decisiones y resolver problemas: claridad en el pensamiento, centrarse en lo relevante, realizar preguntas claves y ser razonable.

En la misma línea se encuentra el concepto de Escuela Inteligente, de David Perkins, doctor en Matemáticas e Inteligencia Artificial por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y profesor en la Escuela de Educación de la Universidad de Harvard, dirige el Proyecto Zero junto a Howard Gardner: “Escuelas inteligentes son las que introducen todo posible progreso en el campo de la enseñanza y el aprendizaje para que los estudiantes no sólo conozcan, sino que piensen a partir de lo que conocen….”

¿Tener comprensión o compasión de lo que viene sucediendo en nuestro país?, ¿cuestionar o sólo ser espectador?, ¿informarnos mejor o sólo conformarnos con la información basura?, ¿priorizar análisis e investigaciones de fenómenos socio-políticos o quedarnos en la noticia oficialista?, ¿escuchar los discursos de presidentes y funcionarios públicos o tener nuestro propio discurso? ¿participar de oradores sin discurso o manejar un discurso con capacidad de hacer pensar a un auditorio?

Nosotros a quienes se nos debe respeto, somos esa mayoría que algunos se atreven a decir no pensante, manipulada, demos un salto cualitativo hagamos que nuestro cerebro utilice su mágica sapiencia y que luego nuestra participación ciudadana sea histórica. ¡Bienvenidos nuevos críticos en este nuevo año 2018!

“Los millones de peruanos nos hemos vuelto espectadores de todo este circo de la “clase política””.