Germán Vargas Farías

El 25 de enero de 2020 empezará el año nuevo chino. Según el calendario lunar chino, el año de la Rata de Metal.

Pese a que, por lo general, se asocia a este roedor con lo despreciable y repugnante, los creyentes y practicantes de la astrología china creen que será un año de positivismo, equilibrio y cambios radicales. El optimismo es mayor porque suponen que el inicio de una década trae consigo nuevos bríos, dejando atrás un periodo de circunstancias y energías negativas.

Quizás por la cada vez mayor influencia china en el mundo, desde hace algunos años se habla y escribe tanto del horóscopo chino como del zodiaco occidental. El horóscopo chino se basa en 12 signos, representados por animales. Estos son: rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro y cerdo. Cada uno cumple un ciclo anual, y al completar los 12 años vuelve a iniciar.

Sea considerada superstición o no, se me ocurrió referirme al año de la Rata de Metal y al horóscopo chino en esta columna, por las predicciones positivas que se remarcaban en algunos artículos que leí, y por una frase que bien podría ser consigna política, y premisa en cualquier libro de autoayuda: “Es necesario establecer un firme compromiso por la resolución radical de nuestros problemas”.

Y pensé en las próximas elecciones congresales. En como ha pasado un año tan cargado de cosas mediocres y repugnantes, pero también de tantas expresiones de dignidad, coraje y esperanza. El inicio de una nueva etapa es también una nueva oportunidad para hacer bien o mejor las cosas, y ya sería trascendente que decidiéramos elegir una mejor representación en el Congreso.

Si, por ejemplo, decidiéramos castigar el racismo del candidato Mario Bryce, la mala fe de Rosa Bartra -ambos de Solidaridad Nacional- la perfidia de Mauricio Mulder, del APRA, y procurásemos que personajes como estos no tengan representación en el Congreso, y tampoco los partidos sin escrúpulos ni principios que les cobijan, podríamos estar resolviendo radicalmente nuestros problemas.

En este verano, ya se anunció, se formulará acusación fiscal contra Alejandro Toledo. La acusación contra Keiko Fujmori también se presentaría en esta estación del año. A fines de 2020, se ha dicho, se podría estar dictando sentencia contra Ollanta Humala y Nadine Heredia. En estos y otros casos, el Ministerio Público presentará el resultado de su acucioso y difícil trabajo. El año de la Rata será un año de presiones, tensiones y definiciones. La responsabilidad principal corresponde al equipo fiscal. Sin embargo, es el respaldo y la vigilancia ciudadana lo único que puede garantizar que, finalmente, se haga justicia.

Hemos empezado el año con noticias terribles de casos de feminicidio, y con deplorables accidentes de tránsito que acaban con la vida de decenas de personas. Nos horroriza la muerte temprana e injusta, la que resulta de la falta de previsión y aquella otra que se incuba a partir del odio e indiferencia. Los cambios radicales son posibles, y hacerlos no suponen irrespeto ni violencia. El tiempo parece ser propicio, y realmente vale la pena intentarlo.

«Los cambios radicales son posibles, y hacerlos no suponen irrespeto ni violencia»