La proclamación de los resultados de la votación para consejeros regionales y la proclamación de estos ha generado controversias debido a que en algunas provincias ha excluido a los representantes de las comunidades campesinas, nativas y pueblos originarios y en el cupo que corresponde a estos grupos poblacionales ha asignado a los denominados “candidatos de la zona urbana”.

Esta situación le está echando sombras al proceso electoral y crea innecesariamente un clima de desconfianza, controversias y no hay que descartar futuras movilizaciones.

Pero sobre todo consuma la vulneración de derechos de los candidatos y de las poblaciones que se quedarían sin su representante ante el Consejo Regional.

En el caso de la proclamación de los consejeros regionales por Pachitea, Dos de Mayo, Huamalíes y Puerto Inca se ha instalado la incertidumbre.

Si bien algunos han apelado la proclamación de resultados, hay quienes no lo han hecho. Sin embargo el JNE podría resolver el caso en cualquier momento, incluso cuando estén ejerciendo el cargo.

El caso de los exconsejeros regionales por Huacaybamba, Arturo Beltrán y Eloisa Cercedo, es un claro ejemplo de que el máximo tribunal puede anular la credencial otorgada estando en el ejercicio del cargo y entregárselo a quien, según lo determine, le corresponda. Ahí está el antecedente reciente de lo que puede hacer el JNE.