El siguiente es un resumen del informe elaborado por la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) sobre el atentado de Tarata y que aparece en su Informe Final. La CVR investigó los 20 años de violencia política en el país (1980-2000).

SUMILLA

El 16 de julio de 1992 un comando del Partido Comunista del Perú, Sendero Luminoso, hizo estallar un “coche bomba” en la calle Tarata del distrito de Miraflores, ocasionando la muerte de 25 personas y dejando heridas a 155.

Planificación del atentado en la dirección del PCP – Sendero Luminoso

Según  el  testimonio  de  Juanito  Guillermo  Orozco  Barrientos  conocido  como  “Franco”,  la Dirección del PCP-SL acordó hacer estallar  un “coche bomba” en el  distrito de Miraflores1, asignando esta tarea al destacamento número doce a cargo de “Daniel “identificado como Carlos

Mora La Madrid. Mora, y “Nicolás”, decidieron que el lugar adecuado para el ataque sería el Banco de Crédito ubicado en la intersección de la Avenida Larco y Shell (por el frontis) y la calle Tarata (por la parte posterior).

Esta versión fue corroborada por un interno que, en una entrevista con la Comisión de la Verdad y Reconciliación, el 18 de abril de 1992, manifestó lo siguiente: “escuchó decir al interior de el PCP-SL […] que al ataque con el coche bomba a Tarata estuvo dirigido a las entidades financieras ubicadas en Miraflores como el Banco de Crédito y otros de la Av. Larco, pero que al estar movido el ambiente en la zona no pudieron llegar a este objetivo llevando el coche bomba con rumbo a la calle Tarata en donde lo dejaron para que se deslizara solo ya sin ocupantes y luego estallar”2.

El 16 de julio de 1992, fue el día elegido para el atentado.  Las tareas que se ejecutarían fueron distribuidas de la siguiente manera3: “Nicolás”, “Arturo”, “Manuel” y “Lucía” (identificada posteriormente como Cecilia Rossana Núñez Chipana), serían los responsables del “reglaje” (vigilancia previa en la zona); “Percy”, “Antenor” y “Rosa” se encargarían de robar los vehículos a utilizarse en el atentado. Finalmente, “Daniel” tendría la responsabilidad de planear la ruta que seguirían.

LA EJECUCIÓN DEL ATENTADO EN LA CALLE TARATA

El mismo día del atentado en la calle Tarata, el PCP-SL, atentó contra las comisarías de San Gabriel, José Carlos Mariátegui y Nueva Esperanza ubicadas en el distrito de Villa María del Triunfo, así como contra la agencia del Banco Latino ubicada en el distrito de la Victoria. Estos atentados de menor magnitud tenían como objetivo dispersar a las fuerzas policiales. 4

Desde muy temprano del día 16, “Carlos”, con apoyo de “Lucía”, “Antenor” y “Franco”, combinaron el nitrato de amonio con petróleo y lo empaquetaron. A las 4 de la tarde ingresaron al inmueble un automóvil Datsun para acondicionarle los explosivos. En ella se trasladarían “Nicolás” y “Arturo” llevando el primero un arma de fuego y pequeños explosivos (“contes”) para distraer al personal de seguridad que estuviera en el lugar5.

Alrededor de las siete de la noche, ingresó al inmueble el segundo vehículo, que serviría de resguardo del “coche bomba” y de movilidad para el retiro de los ejecutores del atentado. En este vehículo irían “Percy” y “Manuel”.

Los dos vehículos llegaron a las inmediaciones del Banco de Crédito ubicado en la siempre concurrida avenida Larco del distrito de Miraflores. Según afirman, al encontrarse frente al local del Banco la vigilancia particular de la zona no les permitió estacionarse en el lugar planificado. Entonces deciden ingresar a la calle Tarata.

El conductor del vehículo que contenía los explosivos disminuyó la velocidad para luego abandonarlo, dejando que se deslizara por la calle Tarata hacia los edificios residenciales ubicados en ambas laterales de la calle. El automóvil explosionó aproximadamente a las 9:20 de la noche en la cuadra 2 de la calle Tarata, donde se ubicaban los edificios El Condado, San Pedro, Tarata, Residencial Central y San Carlos.

El Datsun, color guinda, sin placa de rodaje6, contenía aproximadamente 400 kilos de dinamita combinada con anfo. El otro automóvil marca Toyota, con placa de rodaje LQ- 3655, que sirvió para la fuga de los atacantes fue abandonado en la cuadra 6 de la Avenida Larco.7

La explosión afectó un radio de 300  metros a la redonda, ocasionando también cuantiosos daños  materiales,  se  destruyeron parcialmente viviendas residenciales, locales comerciales  y entidades bancarias y financieras de la zona, entre ellos el Supermercado Mass, las agencias de los bancos Hipotecario, Continental, Interbanc, Popular, Industrial, Crédito, la financiera San Pedro entre otros.11

El cálculo aproximado de las pérdidas materiales asciende a US $ 3´120,000.0012, siendo 360 las familias damnificadas que el Instituto de Defensa Civil13, registró.

INVESTIGACIÓN POLICIAL Y JUDICIAL

Los responsables del atentado en Tarata no fueron identificados inmediatamente, durante casi cuatro años la Dirección Nacional Contra el Terrorismo (DINCOTE)14 logró reunir información importante respecto a los posibles autores pero sin lograr la captura de ninguno de ellos15.

El 28 de junio de 1996, la DINCOTE detuvo a Juanito Guillermo Orozco Barrientos, quien dio valiosa información sobre la ejecución del atentado en la calle Tarata y sobre otras acciones de responsabilidad de el PCP-SL.16  En base a esto se logró identificar y detener posteriormente a la mayoría de las personas responsables del atentado. La policía llegó a la conclusión de que el atentado fue planificado y ejecutado por los destacamentos especiales 12, 15 y 18 de la dirección zonal centro de el PCP-SL17.

En el proceso penal 11 personas18, fueron procesadas por el delito de terrorismo como autores del atentado. Se les aplicó el Decreto Ley No. 25475, del 6 de mayo de 1992.