Lizbteh Yllanes Nauca

El 98,6% de   niñas   y adolescentes mujeres usan las faldas en la Institución Educativa, el 1.1% no la usan y 0.3% a veces.  Es decir, la mayoría de las alumnas usan la falda escolar. El 83.6% indica que lo usan porque es de obliga- torio cumplimiento, en un 16.4% indicaron que no saben por qué las usan y un 0% por que los padres las obligan. Éste último dato llama la atención pues la mayoría de las alumnas identifican a la Institución Educativa como la que las obligan a usar la falda escolar y no a los padres de familia. El 16.4% de alumnas no supieron decirnos por qué usan el uniforme.

El 89% de alumnas señalaron que la obligación de usar falda escolar está establecida en el reglamento de la Institución Educativa, el 9.3% indicó que se encuentra en otro documento y un 1.7% no sabían.  La mayoría de las alumnas identifican que dicha obligatoriedad se encuentra en el reglamento interno, el cual deja en evidencia que era la propia institución educativa que exige el uso de la falda escolar.

El 93% de las alumnas contestó que al ingresar al colegio no se les consultó si querían usar falda y solo un 6.5% respondieron que si les consultaron. El 53.5% de estudiantes indicaron que se siente incomodas usando la falda escolar y el 46.5% indicaron que no es incómodo usar la falda. Es- tas    respuestas muestran que el usar la falda genera incomodidad en gran parte a las alumnas, afectando a su salud por la picadura de los mosquitos, se sienten acosadas por los varones, no pueden movilizarse con facilidad, lo cual genera restricción en su derecho a libertad de tránsito.

El 85% de las alumnas indicaron que al usar buzo se sienten bien porque pueden jugar, saltar, correr y trepar, el 10% se sienten en iguales condiciones con los chicos, porque ambos usan el mismo espacio y se desplazan de la misma manera y el 5% mencionan que pueden subir las escaleras sin miedo que la vean por debajo. El 79% de alumnas señalaron que desean que se elimine la obligatoriedad de usar la falda escolar en el colegio y el 21% indicaron que no querían que se elimine tal obligatoriedad. En este sentido, el 56.1% indicaron que el uso de falda escolar se debería someter a votación, el 40.2% señalaron que se debe pedir, a través de un escrito, al director del colegio se elimine tal obligatoriedad y el 3.7% de otra forma.

Tomando en consideración los resultados, se pudo confirmar la hipótesis planteada en el trabajo ya que el uso de la falda escolar sí está generando desigualdad de género en el sistema educativo, pues las alumnas sienten que no pueden ejercer sus derechos al juego, a la libertad de tránsito en igual condiciones que sus compañeros varones. La falda las limita a saltar, trepar, correr ya que se les levanta la falda, existe el temor que las vean por debajo de la falda, no es cómoda para ellas.

Tal como nos  señala Bourdieu,  las alumnas no pueden desplazarse libremente con  los movimientos de  su  cuerpo al usar la falda  escolar pues lo  expresaron indicando que  no  les  es cómodo porque las  restringe con  el  ejercicio de   algunos  de   sus  derechos, las   restringen sólo a  usar espacios donde ellas   se sientan cómodas como los alrededores del patio  de la escuela, y sólo cuando están con  buzo  usan el patio  central en  hora  del  recreo igual  que  los varones que  usan más espacio de  la escuela con  su  cuerpo, sobre todo  en  el momento del recreo.

Valdivia en su estudio “Discriminación de los servicios de salud en el Valle del Mantaro” señala que todo acto discriminatorio tiene como punto de partida la existencia de un trato diferenciado o desigual. Dicha situación se expresa en la información brindada por las  alumnas al indicar que  sí  perciben y sienten esas desiguales condiciones a comparación de  los varones, ya que  ellas  no  pueden saltar, correr, trepar como si  lo  hacen los  alumnos, por  el simple hecho de  que  la falda  escolar las  restringen, las limita  por el temor de que  les vean por debajo de ella.

“Las alumnas sienten que no pueden ejercer sus derechos al juego, a la libertad de tránsito en igual condiciones que sus compañeros”