Teresa Chara de los Rios
El embarazo subrogado es un método al que recurren las parejas cuando existe problemas de infertilidad, y que, por diversas razones, la mujer no puede llevar en su vientre el proceso de gestación y recurren a otra mujer para encargarle el embarazo, depositando en su útero, el óvulo y espermatozoide fecundado mediante el sistema in vitro de los padres o donantes. Este método es más conocido como “vientre de alquiler”.

Actualmente existen muchas parejas que recurren a este método, en su imposibilidad de ser padres, o tener pérdidas repetidas. Incluso de hombres o mujeres solteros que quieren tener un hijo sin conformar un hogar en pareja.

También son cada vez más las artistas famosas que utilizan a una tercera persona para que lleve el embarazo porque en su vida artística tienen contratos millonarios y no “les conviene” suspenderlos, ni dejar de ensayar o viajar para llevar el embarazo, así como tampoco preocuparse porque su cuerpo gane peso o pierda formas.

Hace unos días hemos sido testigos de un caso de una pareja chilena que encargó llevar el embarazo a una enfermera peruana, debido a que la mujer tuvo doce embarazos fallidos. Desde un inicio comentó la enfermera, tuvo amenazas de aborto y al cuarto mes se vio en la necesidad de hacerlo en total reposo. Este caso no hubiera salido a la luz, si es que el nacimiento que estaba programado para mediados de setiembre no se adelantaba al 28 de agosto.

Los padres habían comprado sus pasajes para estar en el Perú a partir del 01 de setiembre y acompañar a la embarazada en los últimos días previos al parto. Cuando llegaron al Perú, los bebes ya habían nacido. El registro de ingreso al país provenientes de Chile figura el 01 de setiembre, y el acta de nacimiento de los hijos, figura el 28 de agosto. Esto es lo que alerta a la policía en el aeropuerto Jorge Chávez. En ese contexto, los chilenos no podían ser los padres. Es allí que hacen la denuncia a la Fiscalía.

Ante esos argumentos, la fiscalía ordena la detención de la pareja por delito de trata de personas, y trasladan a los bebes al Puericultorio Perez Aranibar.  La Defensoría del Pueblo pidió que les hicieran una prueba de ADN y los resultados indican que él si es el padre biológico. Después de varios días de prisión preventiva, han salido en libertad y hoy están con sus bebés. Para los conocedores de leyes indican que no es delito cuando existe un vacío legal y si no está prohibido por la ley, entonces está permitido. Sin embargo, ellos siguen siendo investigados e impedidos de salir del país.

En un país, donde existen un alto índice de paternidad irresponsable, embarazos no deseados, embarazos en adolescentes, madres solteras en condiciones de pobreza, sin recursos para brindarles una mejor calidad de vida a sus hijos, el Estado debería facilitar no solo las adopciones, sino a todas aquellas personas que deseen utilizar algún método científico para poder concebir o traer al mundo a un hijo.

Sé que no es un tema fácil por lo del delito de trata de personas, pero también se debe revisar el historial de los solicitantes. Si la persona viene con un historial de concepciones y reiteradas pérdidas o que ha estado largo tiempo en tratamiento para concebir sin lograrlo, es una muestra evidente de su deseo de ser padres y ante eso, no podemos cerrar los ojos, más aun cuando existen antecedentes de fallos donde indican que lo importante es que exista la voluntad procreacional de la pareja.

Una tarea pendiente que tienen los legisladores con los avances de la ciencia, es legislar en forma inmediata, sobre las diversas formas de concebir y gestar a una criatura. Legislar también sobre la ovodonación. Las leyes tienen que evolucionar a la par con los avances científicos, no hacerlo significa estar en contra de la sociedad y la ciencia.