Josué Canchari de la Cruz

Hace 4 años, cuando visitamos por primera vez a la comunidad de Chinchayparaq, ubicado a 20 minutos del distrito de San Francisco de Cayrán, nos recibieron un grupo de pobladores con mucha alegría, en sus rostros reflejaban lo difícil que es sobrevivir en condiciones inadecuadas en que vivían. Está tan cerca a la ciudad, pero tan lejos del desarrollo, los pobladores no tenían acceso a los servicios básicos como agua y baño, estaban sobreviviendo a la vida. No era posible ver que los pobladores experimentaban condiciones duras para seguir viviendo, y en extremadamente pobre, la presencia del Estado era casi nulo, lo cual generó el éxodo a la ciudad de alguno de sus habitantes en busca de mejores condiciones de vida.

En la comunidad de Chinchayparaq, desde 2017 en una acción conjunta entre la ONG Islas de Paz Perú y la Municipalidad Distrital de San Francisco de Cayrán, se viene interviniendo con los proyectos denominados “Promoción de la agricultura familiar sostenible” y la “Promoción de entornos de vida saludables”. Dichos proyectos se vienen implementando y ejecutando por convenio entre la Municipalidad Distrital de San Francisco de Cayrán y la ONG Islas de Paz Perú por el periodo de tres años, cuyo objetivo es mejorar las condiciones de vida de los 75 pobladores, con el esfuerzo conjunta de las dos instituciones que intervienen.

En la actualidad se puede apreciar el avance y la satisfacción de las familias, se observa que existen cambios de condiciones de vida, sus ingresos económicos se van mejorando en la medida de que sus cultivos y crianza de animales menores van aumentando.

Se nota en su rostro la felicidad que sienten las familias participantes, la autoestima de la población está bien fortalecida, ya que muestran sus avances con mucho orgullo, existe además el empoderamiento de las capacitaciones que reciben, tales como: el manejo de residuos sólidos, implementación de biohuerto, cocinas mejoradas, el trato familiar y sus roles, y lo más impactante es que asimilaron que no deben utilizar los productos químicos para sus cultivos.

Las familias participantes de los programas se sientes motivados por experimentar los cambios de vida, desde el ordenamiento de su vivienda que es muy notorio el cambio, lo cual ayuda en su autoestima de sentirse bien en tener su vivienda con separaciones de ambientes y limpia, de comer alimentos sanos libre de productos químicos, de sentirse bien como dice el lema “en el campo también se vive mejor”.

Se observa que son conscientes del cuidado del medio ambiente, para ello reciclan sus basuras y tienen composteras para sus biohuertos, aprendieron a instalar sus sistemas de riego tecnificado, de esta manera tienen cultivos todo el año, están iniciando con la crianza de cuyes de raza mejorada y finalmente para completar el “modelo de buen vivir”, este año la Municipalidad y la ONG Islas de Paz Perú iniciaron con la obra de agua potable y baños con arrastre hidráulico. Este último proyecto fue exitoso en sur del país y replicado en Huánuco por la ONG Islas de Paz en algunos distritos de intervención, tales como en Santa María del Valle, Molino y ahora se viene replicando en diversas zonas rurales de Huánuco.

La comunidad de Chinchayparaq se está convirtiendo en una “vitrina de desarrollo rural”, a menudo recibe visitantes que son estudiantes de pos grado, pre grado, funcionarios de municipalidades y entre otros interesados en conocer el cambio que vienen experimentando la población, que a partir de la intervención conjunta que evolucionó el desarrollo en dicha comunidad.

Existe una frase que los beneficiarios de las comunidades y la ONG Islas de Paz practican, lo cual es “Si soñamos solos, es sólo un sueño, si soñamos juntos, comienza la realidad”.

“La ONG Islas de Paz Perú viene ejecutando proyectos que generan impacto positivo, mejorando las condiciones de vida y con poco presupuesto”