El pastor evangélico Rafael Sánchez Alfaro (63) ha sido trasladado al penal donde cumplirá los 6 años de prisión que le impuso el Juzgado Penal Unipersonal Transitorio de Ambo que lo condenó por abusar sexualmente de una joven.

La víctima denunció haber conocido a su agresor cuando asistía a la iglesia “El Buen Pastor” de la ciudad de Ambo, donde él se ganó su confianza para luego abusar de ella hasta en tres oportunidades, siendo la última vez en diciembre del 2012.

La agraviada narró que una de las veces fue en el año 2010. El pastor -dijo- aprovechó que estaba en cama, sin poder caminar, para obligarla a mantener relaciones, producto del cual, dijo, quedó embarazada.

Él llegó a su casa supuestamente para orar por su salud, pero aprovechó que estaba sola para ultrajarla. Y cuando le reclamó por qué lo hacía, el pastor le habría dicho “por gusto no voy a tener ovejas, el pastor tiene que disfrutar de sus ovejas”.

Manifestó haberle contado al acusado que estaba embrazada y cuando ya tenía un mes con engaños la llevó a una botica indicándole que le harían un tratamiento, pero la hicieron abortar.

Narró que la última violación sucedió a inmediaciones del puente Nuevo, a donde llegó junto con una amiga, luego que él la llamara a través del celular. Dijo que la forzó amenazándola que si gritaba la arrojaría al río, entre otras amenazas.

Ante las autoridades, el pastor negó haber abusado de la joven y dijo que sostuvieron relaciones consentidas porque eran enamorados, pero no querían que sus familiares se enteren. Y cuando se hizo la denuncia en su contra se fue a vivir a Chimbote.

Durante el juicio oral, el Ministerio Público demostró la responsabilidad del pastor y en diciembre del 2018 lo condenó a pasar 6 años en la cárcel.

El 5 de abril, al promediar las 11 de la mañana, efectivos policiales lo capturaron en una calle de Ambo y el último martes fue encarcelado en el penal de Potracancha por disposición del juzgado de Ambo.