El Gobierno ha iniciado la erradicación de cultivos de coca en el Alto Huallaga, de acuerdo con informaciones procedentes de la zona. Y autoridades y dirigentes han expresado su preocupación por el impacto económico y social que tendrá esta acción del gobierno.

Y en el valle del Monzón, temiendo que el Corah ingrese para erradicar los cultivos de coca, se han organizado y acordado realizar ellos mismos la vigilancia para que ningún poblador siembre más de una hectárea, han acordado entregar su coca a la Enaco.

Autoridades y dirigentes del Alto Huallaga han pedido públicamente que el gobierno suspenda la erradicación de los cocales. Ellos han conformado una mesa de trabajo, que incluye a representantes del Monzón, para elaborar una agenda y plantearla al Gobierno Nacional, que incluye la erradicación de los cultivos de coca.

Algo que está claro por los compromisos asumidos por Perú con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico, es que la erradicación de la coca no va a parar. Pero no por eso puede dejar de reclamarse la mejora de la estrategia para sacar adelante los proyectos alternativos, para que el Gobierno invierta más en la agricultura para mejorar la calidad y cantidad de la producción y en la infraestructura vial para llevar la asistencia técnica a los campos y sacar los productos a los mercados.

Hay un Plan de Desarrollo de las Cuencas Cocaleras que debe tomarse en cuenta.