Amelia M. Díaz Tarazona 

Los espárragos son familia botánica de las cebollas aunque con un sabor totalmente distinto son originaras del mediterráneo, en la zona de los ríos Tigris y Eùfrates, Culturas como la  egipcia y la griega la valoraban tanto que  las ofrecían a sus dioses en ofrenda. Más adelante los romanos la introdujeron a España, con los años decreció su popularidad y fue a partir del ciclo XVIII que resurgió su consumo  gracias a  su fama de terapéutico.

A partir de la 1950 el Perú se volvió un creciente productor y exportador de este vegetal ya que las tierras áridas de la costa son propicias para su plantación  produciendo ambas variedades la verde que es la cultivada por encima de la tierra dándole este color la formación de la clorofila por los rayos del sol y la blanca que es la que no recibe sol es decir la cosechada antes de que emerja del suelo.

Si bien es cierto que la blanca es la más cara y codiciada por el cuidado que se debe tener para su cosecha, son las verdes las más ricas en nutrientes.

El  espárrago es una valiosa fuente de asparraguina, un aminoácido  que debe su nombre  a haber sido descubierta en el jugo de espárragos, esta sustancia puede ser sintetizada (creada) en nuestro hígado,  pero si su síntesis no es  adecuada o por alguna razón es  en poca cantidad, se verá afectado nuestro sistema nerviosos con problemas de dolor de cabeza intenso,   irritabilidad y pudiendo llegar a la depresión; por ello es saludable consumir asparraguina de fuentes externas a nuestro cuerpo y una de los mas ricos en esta sustancia son los espárragos en especial el verde. Esto se debe a que la esparraguina es una fuente de energía  para el cerebro, que mejora el rendimiento de este órgano además de disminuir la fatiga  durante las jornadas de actividad física intensa.

Otra  de las sustancia fitoquímicas  importante que nos aporta los espárragos  son los falatos,   los cuales son esenciales para la formación del ácido desoxirribonucleico mas conocidos con ADN, que es la parte de cada célula  que carga toda la información genética.

Entre las vitaminas podemos destacar en los espárragos frescos su contenido de vitamina C, y  el complejo  vitamínico B como la tiamina, riboflavina, niacina y ácido fólico, importantes para el mejor aprovechamiento  de las proteínas y energía procedente de los alimentos. En cualquiera de las presentaciones los espárragos nos ofrecen vitamina K para mejorar nuestra coagulación, provitamina A y vitamina E  un poderos antioxidante preventivo de enfermedades degenerativas como el cáncer. Y entre minerales destaca el potasio lo que las hace altamente diurética ayudando a eliminar toxinas del organismo, yodo  sobre todos al ser cultivadas en tierras costeras ricas en este mineral, ayudaran a prevenir problemas en el desarrollo intelectual  en niños   como el cretinismo y en menor cantidad encontraremos calcio y potasio.