Concluye hoy el año 2018 y el mandato de cuatro años de autoridades regionales y municipales provinciales y distritales.

El nuevo año que comienza a la medianoche trae nuevas autoridades municipales y regionales, depositarias de la confianza y esperanza de los electores.

A nivel nacional, el 2018 ha sido el año del terremoto político, del develamiento de la corrupción a alto nivel judicial, político y empresarial; del inicio de la reforma del sistema de justicia y del sistema político. Ha sido, en suma, un año positivo para la moral del país, aunque la economía no haya ido tan bien.

En Huánuco, el 2018 se va y aún el sistema anticorrupción sigue en deuda. Los llamados casos emblemáticos duermen en el Ministerio Público extendiéndose cada vez más el manto de la impunidad.

Las Elecciones Regionales y Municipales han dejado nuevas autoridades, lo que implica el cambio de actores políticos, aunque no necesariamente el cambio de la forma de gobernar o el cese de viejas prácticas mafiosas en la administración pública. Le toca a las nuevas autoridades asumir el reto de romper los viejos y mañosos moldes. Y toca a la ciudadanía, en este nuevo año, asumir un rol más protagónico en la toma de decisiones gubernamentales y en la vigilancia social.

Comienza un nuevo año y hay que renovar las esperanzas, pero también energía para alcanzar nuestras metas. ¡Feliz 2019!